El concepto del Juego Limpio deriva de la expresión inglesa Fair Play, utilizada para referirse a las acciones que implican actitudes de respeto, educación, honestidad y nobleza hacia las reglas vigentes, los compañeros de equipo y con los ocasionales oponentes.
Este vocablo denomina el comportamiento leal, sincero, espontáneo, correcto y fraterno de los deportistas.
Desafortunadamente, las prisas y las urgencias por la inmediatez nos alejan, cada día más, del Juego Limpio.
Recientemente, las máximas autoridades de la Unión Europea de Fútbol Asociado UEFA decidieron penalizar la inobservancia del Juego Limpio del jugador Luis Adriano del equipo ucraniano Shakhtar porque, durante un encuentro oficial y cuando el árbitro realizó un bote de balón neutral, pateó a puerto y marcó el gol, ante la mirada atónita de sus rivales.
Bien hecho por la UEFA. El gol fue convalidado pero, el jugador penalizado.
Conscientes de la importancia que tiene el Juego Limpio en el fútbol, desde el año 1997, es decir hace quince años, la Federación Internacional de Fútbol Asociado FIFA estableció que todas las Federaciones miembro de ese organismo deberían realizar jornadas del Fair Play en el mes de septiembre de cada año.
Aunque la sana deportividad debe de educarse, cultivarse y observarse durante todo el año, estas jornadas tienen como objetivo sensibilizar a todas las instancias del fútbol, jugadores, entrenadores, padres, madres, autoridades, periodistas y público en general, acerca de la importancia del Juego Limpio.
Los principios de lealtad, integridad y deportividad nunca pierden vigencia y todos los estamentos del fútbol deberíamos de esforzarnos para educar en valores a través del fútbol.
Si los educadores, multiplicadores y animadores del fútbol infantil respetaran y observaran constantemente el Juego Limpio, llegará el momento en que la frase que en su momento pronunció Albert Einstein: El verdadero problema del mundo se halla en el corazón del hombre, dejará de tener vigencia.
El Juego Limpio ayuda a todos a recuperar el sentimiento de jugar, sólo de jugar como actividad lúdica sana, satisfactoria, agradable, honesta y divertida.
El Juego Limpio no coarta el deseo y la voluntad de ganar.
El Juego Limpio es respetar las reglas vigentes y a los árbitros que son los responsables de su aplicación en el terreno de juego.
El Juego Limpio es una exhortación a respetar la diversidad cultural y a la solidaridad.
El Juego Limpio ayuda a crecer en valores y permite aceptar la derrota con dignidad.
Cada día nos convencemos más de que el Fútbol es una verdadera Escuela de vida que enseña a celebrar con alegría las victorias pero también a aceptar con respeto las derrotas.
Los valores que el fútbol a través del Juego Limpio puede transmitir son tantos que se nos hace difícil concebir la vida sin los mismos.

