Lamentan retroceso del fútbol pese al generoso apoyo que hacen el Estado y la FIFA; el portero Miguel Lloyd debuta en campeonato de Panamá
Aunque nuestra naturaleza optimista nos lleva a pensar que todo tiempo por venir será mejor, no podemos evitar de añorar los Torneos Nacionales de Fútbol en los que había que viajar al interior y jugar en ciudades como La Vega, Moca, Santiago, San Pedro de Macorís, San Cristóbal, Salcedo, Puerto Plata y Jarabacoa.
Esos torneos eran únicos. Existía una gran rivalidad y a todos los verdaderos futbolistas nos encantaba ir a jugar a Moca por el ambiente que creaban los fanáticos que no paraban de tirar molestosas *piedritas* a los porteros con el objetivo de distraerlos. Los conservadores y poco auténticos jugadores de la época, casi siempre perdían el autobús cuando tenían que jugar en el Cibao.
De eso hace ya tanto tiempo que, cuando uno se paraba en la original Plaza Jacaranda, el café era gratis.
Los clásicos del Cibao entre Moca y La Vega, La Vega y Jarabacoa, y/o Jarabacoa-Moca, se jugaban con protección policial y ante una verdadera multitud, dado el apasionamiento de los fanáticos.
Paradójicamente, después del *Bum* de los Juegos Panamericanos y después que nuestra Federación recibe el generoso apoyo económico de la Federación Internacional de Fútbol Asociado -FIFA- la práctica del fútbol superior en el país ha decrecido.
Esto es tan así que hoy en día, en la Liga Mayor del Fútbol dominicano, que es ó pretende ser el certamen más emblemático del fútbol criollo, sólo participan cinco equipos en representación de sólo dos asociaciones de las treinta y dos que conforman la Federación Dominicana de Fútbol.
Si tomamos como cantidad promedio que cada uno de los cinco equipos que actualmente participan en la Liga Mayor han inscrito a 25 jugadores llegamos a la conclusión que nuestro país cuenta con unos 125 futbolistas de nivel superior pero, entre un 30 a 40 por ciento de los mismos son jugadores NO dominicanos, es decir de otras nacionalidades, especialmente nacidos en el país vecino, Haití.
En todas partes del mundo los *refuerzos* enriquecen las ligas nacionales, pero el número de los mismos es controlado contra severas sanciones por omitir NO respetar esa regla.
Nuestro fútbol es tan especial que en el momento en que más cantidad de niños y niñas están practicando esta disciplina en toda la geografía nacional, menos jugadores nacionales se sienten atraídos por llegar a la máxima categoría.
Es obvio que algo está mal estructurado.
Es obvio que sin modelos a seguir, es difícil estimular el esfuerzo a realizar para mejorar.
Es muy difícil un Torneo Nacional (o como quieran llamarle) dividiendo el país en dos regiones. La Norte y la Sur como tradicionalmente se hacía y luego confrontar a los cuatro mejores de cada división.?
Es obvio que para ello, los dirigentes de las asociaciones del interior del país tendrían que trabajar arduamente y eso sería bueno porque, además de descentralizar al fútbol nacional, les permitirá a los abnegados dirigentes del interior del país poner a prueba los múltiples conocimientos adquiridos en los cursos que han recibido.
Miguel Lloyd
El bueno de Miguel Lloyd, portero dominicano que está actuando en el fútbol de Panamá, debuto con victoria.
La pasada semana, el espigado portero de la selección nacional debutó con su equipo, el Arabe Unido, que consiguió la primera victoria de la presente temporada.
Bien por el romanense Miguel Lloyd quien, seguramente con su profesionalismo y don de gente que le caracteriza, dejará muy bien plantado al fútbol nacional en Panamá.
UN APUNTE
Pocos equipos
Desde hace un tiempo relativamente corto la Federación Dominicana de Fútbol celebra un torneo de clubes en el que la participación de equipos es ínfima.

