Me extrañó sobremanera que El Negrito de Villa, con tanto que se ha dedicado a defender a su comunidad, Villa Altagracia, no lograra su reelección como diputado. No tengo la más mínima idea de lo que aconteció con Sergio en las pasadas contiendas electorales. Se han levantado voces en apoyo al ex diputado, aseverando que un embajador de la República Dominicana y del mundo, como lo es Sergio, ha sido despreciado por su propia gente, llegando a afirmar que a ellos sólo les gusta el dao.
El popular cantante merenguero no se siente defraudado ni dolido, pues asegura que lo que ocurrió en las votaciones pasadas, es algo que requiere de una explicación de la Junta Central Electoral. Que El Negrito de Villa era uno de los preferidos de Villa Altagracia, es algo que dábamos por sentado, aunque los votos han reflejado otra realidad.
De lo que no nos podemos olvidar es de que el terreno político es una lucha de intereses, donde unos ganan y otros pierden; donde el clientelismo es el pan nuestro de cada día y dónde unos vienen a lucrarse y otros llegan para aportar. El caso de Sergio Vargas me parece más el de un hombre que conoce desde sus raíces, los males sociales de su pueblo; el de alguien que ha vivido en carne propia, las dificultades y las carencias de devienen de la pobreza extrema. Por eso, imagino que Sergio ha estado comprometido con el desarrollo de Villa Altagracia más que cualquiera que haya llegado a la candidatura de esa diputación. Sabemos que hay miles de personas mal intencionadas, cuyo único trabajo es dañar reputaciones, y hasta de eso viven y se alimentan.
Si entender
Sergio Vargas asegura que logró una buena votación a pesar de todo el dinero que lanzaron para impedir que yo pasara. A pesar de esto, todavía quedo sin entender por qué Sergio Vargas, El Negrito de Villa, el candidato a diputado con más posibilidades de ganar, quedó por debajo de los otros. ¿Acaso fue culpa del clientelismo, de los sobornos, de las dádivas o de cualquier otra estrategia política que se acostumbra utilizar en estos concursos? Sea lo que fuera, reitero mi falta de intuición para encontrar una explicación a esta sorpresiva derrota de uno de los candidatos con mayores niveles de preferencia en la comunidad de Villa Altagracia.

