Si hay una familia de la que la República Dominicana debería sentirse inmensamente orgullosa es la del maestro Ramón Antonio Molina Pacheco, conocido popularmente como Papa Molina, nacido en Moca hace 85 años.
Papa Molina se destacó inicialmente como profesor de solfeo y trompetista, especialidad que lo llevó a formar parte de la incomparable Orquesta San José, de la cual llegaría posteriormente a ser su director. También ha dejado su huella en el mundo de la música como compositor, en cuya faceta se destaca el bolero Evocación, el que llevó por el mundo su compatriota Billo Frómeta, quien tuvo su base en Venezuela, y la obras sinfónica Tres imágenes folklóricas.
Su hijo José Antonio, quien se convirtió en director de la Orquesta Sinfónica de Miami y de la Sinfónica de Santo Domingo, le siguió los pasos, presentándose en los más importantes escenarios del mundo. Su más reciente trabajo lo realizó en nuestro Teatro Nacional, donde dirigió, entre otras piezas, Rhapsodie in Blue, de George Gershwin. En Miami estuvo frente a la orquesta que acompañó a José Feliciano y a Michel Camilo, demostrando su gran versatilidad. La esposa de Papa Molina, doña Josefina Miniño, no se queda atrás, ya que se ha destacado como profesora y como folclorista, dirigiendo grupos de baile que han hecho historia en el país.
O sea, que los Molina Miniño son una familia musical como pocas, caracterizada por el éxito y los valores morales que son un ejemplo dentro de nuestra sociedad, la que hoy en día es cuestionada por diferentes aspectos negativos, incluso la corrupción y el narcotráfico.
Los dominicanos conocen de sobra a Papa Molina y a José Antonio al igual que doña Josefina, quien se inició en la danza a los ocho años, cuando la imagen de las bailarinas en esa época era prácticamente sinónimo de pecadora. Me siento con el deber cumplido y satisfecha con el aporte que he hecho a mi país y a diez generaciones, dijo en una reciente entrevista periodística. Aún me mantengo con toda esa pasión como maestra para mis alumnos y el folclor dominicano. Sus primeros pasos en la danza los dio junto al maestro Rafael Solano, en La Voz Dominicana, con quien tuvo oportunidad de mostrar sus virtudes en el canto, llegando a ganar un concurso.
Pero su vida artística no ha llegado a su fin, mientras prepara un espectáculo titulado Noche Molina Miniño, en el que espera contar con la participación de Papa Molina y una big band y de José Antonio frente a la Sinfónica.

