El comunicador José Fabián se mantiene firme en Santiago de los Caballeros, donde produce y presenta de lunes a viernes por Teleuniverso, Canal 29, su popular programa Ustedes y nosotros, el que fue premiado con un Soberano.
Siempre sonriente y amable con sus colegas cuando viene a compartir alguna actividad a Santo Domingo o los encuentra en Miami o Nueva York, Fabián se ha ganado un lugar indiscutido en el gremio periodístico a lo largo de su exitosa carrera profesional. Si bien ha recibido a través del tiempo varias invitaciones para que se trasladara a la capital, él entiende que Santiago es su hábitat natural y por eso ha permanecido firme en su ciudad natal.
Se le puede ver en una actividad nocturna en Santo Domingo, pero apenas puede emprende el regreso a la Ciudad Corazón para informar a su público al día siguiente sobre lo que presenció aquí.
Fabián, quien comenzó en la televisión recogiendo cables en el Canal 7 del Cibao, describe su programa del mediodía como la mejor forma de decir buen provecho. El comunicador tiene claro su papel en el popular espacio, ya que no sólo piensa en la Calle el Sol y en el Monumento que caracteriza a Santiago cuando se instala frente a las cámaras, sino que su objetivo es hacer televisión regional, sin duda, pero con alcance nacional, ya que los sistemas de cable del país permiten que se vea hasta en el más recóndito rincón de nuestro territorio.
El equipo se renueva constantemente y tenemos la fuerza y tenacidad para movernos dentro y fuera del país a fin de ofrecer cobertura de todo cuanto sea importante y noticioso, declaró en una entrevista que ofreció al Listín Diario después de recibir el importante y estimulante premio por su esfuerzo. La producción la comparte con su hijo, Jordy Rosario Caimares, quien está siempre atento para responder las llamadas telefónicas y los correos electrónicos que recibe su padre, quien delega esa función en su vástago debido a su alto volumen de trabajo.
Humilde, como de costumbre, Fabián se siente orgulloso de decir que la televisión le ha permitido enviar a sus dos hijos a la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra, de carácter privado, y seguir él estudios de derecho.
