Sin duda que el bachatero del momento se llama Zacarías Ferreira, un sencillo y talentoso artista nacido en Tamboril, en el corazón del Cibao, región en la cual este tipo de música tuvo su origen.
Zacarías Ferreira salió muy joven del Cibao rumbo a Santo Domingo para proyectar desde la capital la exitosa carrera que lo llevó a principios de año a ganar el Premio Casandra con su tema Desesperado y a alcanzar mercados internacionales que en su juventud sólo habían sido un sueño.
Aparte de sus virtudes profesionales, Ferreira dio muestra así mismo de ser una persona ecuánime cuando recientemente declaró públicamente que el más nuevo de los exponentes del género del amargue, el neoyorquino de raíces dominicanas Prince Royce, es el hombre llamado a que la bachata continúe popularizándose más allá de su espacio tradicional, tal como lo hicieron en su momento los miembros de Aventura.
Yo entiendo que tanto a nivel nacional como internacional, la acogida del público hacia Prince ha sido descomunal y él tiene la capacidad artística para ganarse su espacio y representar la bachata con el orgullo que sólo dan las raíces dominicanas, dijo Ferreira sin temor a que este joven nacido en el Bronx le quite público a los intérpretes tradicionales como él, Frank Reyes o Joe Veras.
Pero no dejó pasar la oportunidad de destacar que en el renglón de Bachata del Año de los Casandra del 2011 superó al mismísimo Juan Luis Guerra, quien se perfilaba como favorito.
No siento que le he ganado a Juan Luis, sino que al público le gustó nuestro trabajo, así como a los cronistas de arte. Yo admiro a Juan Luis es un gran músico, dijo Ferreira en esa ocasión.
Aunque la mayoría de los intérpretes de bachata han sido autodidactas, Zacarías Ferreira pertenece a los músicos profesionales que se han preocupado de estudiar a fondo para que sus producciones sean lo más perfectas posibles. Para ello, estudió en el Conservatorio Nacional mientras formaba parte de una agrupación de bachata hasta que se le presentó la oportunidad de independizarse y grabar su primer disco, Me liberé, en 1997.
