El auge que están teniendo ritmos actuales como el reguetón y el dembow han llevado a algunos a pensar que el merengue dejará de escucharse en discotecas, car washes y hasta en las emisoras.
Yo no lo creo así, porque el merengue es nuestro ritmo nacional que desde que los niños dan sus primeros pasos lo practican sin excepciones. Pero no tenemos más que adentrarnos en estos nuevos géneros musicales abrazados por la juventud para responder a la pregunta de si el merengue está por morir. Muchas de esas canciones (si se les puede llamar canciones) muestran un origen merenguero, lo que es un aliciente para creer que seguirá con la cabeza fuera del agua.
Sin duda que cuando recién surgieron el rap, el reguetón y el dembow, sus noveles intérpretes quisieron crear algo nuevo y distinto de lo que se conocía hasta entonces, pero afortunadamente fueron variando sus creaciones y acercándose cada día más al mercado tradicional. Daddy Yanqui, Don Omar, Tito El Bambino y los venezolanos Chino y Nacho se fueron apartando de la monotonía de sus primeros discos para adoptar un ritmo más bailable que ha permitido el renacimiento del merengue en los bailes. Además, no tenemos más que ver el éxito que han tenido los intérpretes de los merengues de los años 80 para saber que hay un público ávido por escuchar a Yuli Mateo cantando su Oye o a un Dioni Fernández interpretando los temas que popularizaron cantantes como Sergio Vargas y Diómedes Núñez en su época de oro. Recién se juntaron y tuvieron un éxito rotundo. Indiviualmente siguieron carreras separadas, pero marcadas por el merengue tradicional.
Figuras nuevas como Raphy Rosario han venido a darle aire fresco al merengue, mezclando el ritmo tradicional con una vestimenta moderna que atrae a los jevitos que son al final el objetivo de los publicistas para promover sus productos. En cualquier fiesta, sea con público joven o no tan joven, no puede faltar un merenguito después de una buena dosis de ritmos nuevos que al final resultan monótonos y repetitivos. Nunca falta alguien que diga ponte un merenguito, pana, llenando la pista al son de temas inmortales como La quiero a morir o El minibús, la canción que trajo de vuelta a los primeros lugares de popularidad a Diómedes y su Grupo Mío.

