Propósitos 2010
Cuando miro atrás y tiro números para sacar balance del año que recién finalizó, me digo: ¿tendremos un mejor año en este 2010?
Quisiera que la respuesta fuera sencillamente un Sí, este año va a ser mucho mejor. Seremos más condescendientes con nuestros vecinos, con nuestros amigos y con nuestros familiares. Trataremos de crear conciencia de las cosas que debemos hacer y de las que, por obligación, debemos aislar de nuestras mentes.
¡Eso es lo que quisiera para este 2010!
Pero no es sólo un deseo personal.
Los dominicanos estamos esperanzados en que las cosas marcharán mucho mejor en estos doce meses. Confiamos en que la violencia amaine; en que las riñas familiares terminen para que no ocurran desgracias inútiles y evitables; en que la vanidad y el poder no empañen los ojos de la justicia.
¡Oh, Dios! En tus manos encomendamos este año 2010.
Olvídate, Señor, del libre albedrío, y sométenos al rigor de tus leyes.
Aclara las mentes y sensibiliza los corazones de aquellos que sólo obran con la violencia.
Verdades
Si somos criaturas diseñadas a imagen y semejanza de Dios, ¿por qué no imitamos las bondades del Ser Supremo, en lugar de orientarnos por el camino de la perdición?
Quiero dejarles los siguientes mensajes de esperanza escritos por la autora Marcia Grad:
Somos, ante todo, criaturas del universo: completas, bellas y perfectas en cada detalle, siguiendo los deseos del infinito. Así, pues, nos merecemos, por derecho natural, ser amados y respetados, y es nuestro deber no aceptar nada más.
Así como el océano puede verse en una gota de agua, también nosotros somos la esencia de la vida. Al igual que la marea sube y baja, también nosotros nos movemos con el flujo de la vida, aceptando que la única constante es el cambio y que todo es como tiene que ser, aunque muchas veces no sepamos por qué.
En los brazos de la debilidad está la fuerza, ansiosa de poder salir. En las garras del dolor, el placer que espera su momento. Y en un camino lleno de obstáculos, la oportunidad que se presenta con ellos. Formamos parte de un gran plan que no depende de nosotros. Todos tenemos un lugar reservado en este gran proyecto y una razón para existir.

