CNEPR
En estas últimas semanas la Comisión Nacional de Espectáculos Públicos y Radiofonía ha dado mucho de qué hablar, pues al parecer han querido empezar hacer el trabajo que tanto se le ha solicitado.
Y es que no es de ahora que una gran parte de la población está solicitando que esta entidad se reactive y comience a cumplir con su trabajo, pero un trabajo a tiempo, no a destiempo, como está ocurriendo en estos momentos.
Por qué decimos que el trabajo está a destiempo. Bueno, la gran mayoría sabe que las recientes prohibiciones que ha realizado la Comisión con algunas canciones que incita a la violencia, al sexo desenfrenado, al consumo de drogas, denigración a la mujer o por un contenido visual muy sexual, han sido luego de que estas canciones tienen meses sonando en nuestras emisoras.
De nada vale que a un artista que dice de todo y un chin más en una canción se le prohíba colocarla en las emisoras, meses después de que ya en todas las frecuencias han sonado el tema. Si el trabajo no se puede realizar inmediatamente sale el sencillo, es mejor no prohibir nada, porque esto lo único que ocasiona es que la gente convierta las canciones más famosas, o como decimos popularmente: que se peguen más de lo que estaban.
Quiero recordarle a todos los que trabajan en la Comisión que es su trabajo evitar que letras tan tóxicas lleguen a la radio. Y aunque todos sabemos que los padres somos los responsables de nuestros vástagos y de su educación, no cabe duda que el consumo de la música muchas veces escapa de nuestras manos, pues no siempre podemos estar al lado de ellos para decirles que escuchar y que no.
Nosotros necesitamos de una CNEPR que trabaje a la marcha con los artistas al estrenar canciones.
Mi amigo y actual presidente de la Comisión, J.M Hidalgo, sabe el afecto que nos une, pero amistad no quita conocimiento y por eso le exhorto que junto a su equipo se pongan la pila.
En cuanto a los debates que estas prohibiciones han generado en las redes sociales con los mismos artistas afectados y otros que también han querido expresar su opinión sobre el tema, lo veo bien, porque el intercambio de opiniones a nivel musical entre artistas puede enriquecer la música, pero cuando estos debates trascienden de lo musical a lo personal, cuando comienza la exhibición de bienes, de dinero y demás, todo cae en la monotonía.
Trabajemos y hablemos con respeto. Que las letras de las canciones no ofendan ni a mujeres ni hombres y que antes de emitir nuestras opiniones midamos mejor nuestras palabras.

