El merengue de calle
Desde que el merengue de calle comenzó a tomar auge con Omega “El fuerte”, en eso del 2004-2005, este género que se posicionó muy bien en el gusto popular, especialmente en el público joven, vio en Omega un resurgir del merengue. Pero esta vez con un ritmo más acelerado y con letras más
“callejeras”.
Sin embargo, desde aquellos años y de la gran pegada del famoso tema del mambero titulado “Alante, alante” es mucho lo que ha pasado con esta tendencia musical.
Otros nuevos artistas también se sumaron a esa onda y el movimiento estuvo en su gran apogeo por varios años, a tal punto de que ACROARTE tuvo que crear en el 2009 una categoría de “Merenguero de calle del año” donde los nominados fueron: Omega, El Cata, Silvio Mora, Tulile y Sujeto. Ese año, Omega se llevó su primer galardón.
Empero, para el 2010 esta misma categoría comenzó a registrar una baja entre sus nominados, pues solo tres lograron entrar: Omega, Juliana y Tulile. Por segundo año consecutivo Omega se llevó el premio y además tuvo una presentación durante la gala en la que inició cantando en el escenario y finalizó en la parte frontal del Teatro Nacional, en alusión a esa denominación de merengue de calle.
Para el 2011 los tres nominados del año anterior se mantuvieron y se sumó Tito Swing, resultando como ganadora de ese año Juliana. Para el 2012 los nominados se redujeron a dos: Juliana y El Cata, quien fue el ganador.
Desde aquel año el merengue de calle comenzó a tener una baja y no ha sido incluido nueva vez en los ahora Premios Soberano. Es decir, que desde el 2013
al 2017 este ritmo no había logrado tener la gran pegada hasta lo acontecido con la adaptación de “Mi forma de ser” de Ala Jaza.
Debido a la gran pegada que ha obtenido este artista, la libertad de Omega y uno que otros temas que han sonado, muchos esperan que la categoría de “Merenguero de calle” vuelva a reaparecer luego de seis años de ausencia en Premios Soberano. Mientras tanto solo resta esperar y ver si el trabajo de estos exponentes es consistente y no aparecer por un tiempo para lograr una nominación y luego desaparecer.

