Qué bien merecido el Gran Micrófono de Oro que el Círculo de Locutores que otorgó a esa eminencia de la radiotelefonía, Buenaventura Bueno Torres, quien además de tener una voz privilegiada se ha destacado como periodista , publicista y voz comercial.
Yo me sumo a esa distinción porque Bueno Torres fue mi profesor de locución en 1966, dándome las armas con las que desde entonces me he ganado la vida y actualmente continúo haciéndolo.
Pero yo no soy el único comunicador que este locutorazo ha preparado
a lo largo del medio siglo que lleva deleitándonos a través de las ondas hertzianas, sino que una gran cantidad de colegas míos también tienen que agradecerle a él lo mucho que nos enseñó y sigue enseñándonos. No es el momento de mencionar nombres, pero sin lugar a equívocos puedo decir que una gran parte de los locutores dominicanos le deben su carrera
a este genio del micrófono. Defensor incondicional del gremio, Bueno Torres dijo en una reciente entrevista que el Círculo es algo tan fuerte y que se lleva tan adentro que a pesar de las circunstancias, las altas y bajas que ha tenido y que se temió que pudiera desaparecer, ha sobrevivido y se ha mantenido iempre como la institución que representa al locutor dominicano. Con esas palabras, ¿qué más puede agregar uno?
A pesar de haberse iniciado en los medios de comunicación hace tanto tiempo, Bueno Torres no es un improvisado. Egresado de la Escuela
Héctor J. Díaz, dio sus primeros pasos en La Voz Dominicana, la misma que es hoy la Corporación Estatal de Radio y Televisión (CERTV) y en La Voz del Trópico, pasando luego a leer noticias en Emisoras Unidas, la que llegó a ser Radio Popular.
Su destacada carrera lo llevó luego a Radio Mil y a varios canales de
televisión, realizando sus labores como locutor paralelamente a las de publicista, área en la que también se encumbró como uno de los mejores y donde dio clases a toda una generación. Pero su preocupación porque el locutor cuente con una preparación profesional, por respeto al público, lo llevó a ser uno de los fundadores de la Escuela Nacional de Locución Otto Rivera, aparte de dictar cursos que en diversas universidades. El Gran Micrófono de Oro que le otorgaron recientemente se vino a sumar.

