Todos los días llegan preguntando por anticonceptivos y condones, hombres y mujeres, mucha, pero mucha gente, pronto van a tener, así responde una empleada de PROMESE CAL a la pregunta de si ya venden anticonceptivos y condones. La red de farmacias más grande de América, como afirman las autoridades, PROMESE CAL, con 432 centros en todo el país, no ofrece anticonceptivo ni condones. Una decisión inaceptable. No los consideran productos de alta necesidad.
Habría que recordarles a las autoridades los beneficios del control voluntario, repito voluntario, de la natalidad, las ventajas de disminuir los embarazos no deseados, cómo reduce el embarazo en adolescentes, los abortos inseguros, la mortalidad materna y de forma indirecta la mortalidad infantil, en definitiva reduce la pobreza. Las políticas preventivas en salud sexual y reproductiva son bloqueadas por normas como la de PROMESE CAL. Tendríamos que implorar al espíritu de Margaret Sanger, la mujer que impulsó los estudios sobre anticonceptivos.
De cada cien mujeres dominicanas, 75 han usado métodos anticonceptivos alguna vez, de acuerdo con la Encuesta Demográfica y de Salud (Endesa) 2007. ¿Cómo explicar las inaceptables cifras de embarazos en adolescentes y de abortos incompletos que llegan a nuestros hospitales?
El Estado es el responsable de brindar el ejercicio de los derechos humanos, dentro de ellos el derecho a tener los hijos e hijas cuándo lo decidas, la anticoncepción es un derecho, no un privilegio.
En una isla conocida a nivel mundial por sus altas cifras de HIV/SIDA, el uso del preservativo o condón, debe ser ofrecido en todas las farmacias del Estado, o ser gratuito en todo el país. Implantar el miedo no funciona como estrategia preventiva.
La Iglesia Católica Suiza es un modelo a imitar, ha repartido cerca de 3.000 preservativos en la estación de tren de Lucerna. Bajo el lema «olvidar es contagioso; protege al prójimo como a ti mismo, quieren atraer la atención sobre los riesgos de las relaciones sexuales no protegidas. «El preservativo no es un remedio milagroso en la prevención contra el sida, pero es una posibilidad entre otras», indicó Florian Flohr, responsable de comunicación del clero de Lucerna.
La campaña ha generado controversia con los grupos conservadores, Alois Metz, responsable de una de las parroquias la defiende afirmando:
«Nosotros debemos proteger la vida, y lo hacemos a través de los preservativos».
Ojalá estos representantes de la Iglesia Católica se dieran una vuelta por República Dominicana para mostrarle al Estado lo que son políticas comprometidas con la vida.
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