El pueblo dominicano tiene el deber de pararse en firme y luchar para que el gobierno de Danilo Medina asigne un mayor y justo presupuesto a la Universidad Autónoma de Santo Domingo, UASD.
El gabinete de Medina esgrime los más variados pretextos para ahogar económicamente a la Primada de América, mientras que –por el otro lado- se desvive asignando grandes partidas a las universidades del sector privado.
Danilo y sus funcionarios no pueden continuar con acciones que pongan en peligro la formación profesional de más de 250 mil estudiantes que –en la actualidad- van a las aulas uasdianas en busca de su título del tercer nivel educativo.
Recuerdo que –desde que Medina alcanzó la Presidencia de la República- sectores nacionales vaticinaron ese comportamiento del ocupante de la casa número uno del país.
No se concibe que el primer ejecutivo asigne más de 35 mil millones de pesos cada año en renglones como altas dietas, combustibles de vehículos pertenecientes a particulares y el nombramiento de grandes cantidades de botellas.
Sin embargo, nunca aparecen 16 mil para invertirlos en la productiva educación universitaria a favor de los jóvenes que van a los 19 recintos, centros, subcentros y la sede central de la UASD.
La actitud del gobierno es reprochable y parecería que esa acción tiene la finalidad de provocar un cierre de la academia para que las privadas se nutran de esa situación.
Soy de los que creen que el más alto funcionario de la nación, lo que hace es vengarse de algo que le habrían hecho en la academia.

