Pasó lo del golpe en Honduras porque su presidente se cuadró a la izquierda y comenzó a batear por esa banda. Pero lo que pasa en Colombia evidencia una contra-ofensiva brutal y más general.
Actuaron primero en Honduras porque creyeron fácil la presa, prestos a la escalada continental. Pero el anuncio de instalación de cinco nuevas bases militares gringas en Colombia, el relanzamiento del Plan Colombia y las provocaciones contra Chávez y Correa, no son accidentes casuales. ¿Qué motiva todo esto?
-.La muerte del ALCA y el nacimiento del ALBA.
-La inviabilidad del Plan Puebla-Panamá, llamado a enlazar con el plan de conquista militar de la Amazonía y de desplazamiento de los gobiernos de Chávez y Correa, contando con la perversidad de Uribe.
-La ola de cambios hacia la nueva independencia y la nueva democracia.
-Cuba y su pecado de haber resistido al bloqueo y al derrumbe.
– La pérdida de la Base de Manta en Ecuador.
-La tendencia a crisis de gobernabilidad en Colombia, Perú y México.
Por eso el golpe en Honduras, el Plan Mérida (para controlar México), las cinco nuevas bases en Colombia y la decisión de dotarlas de tropas y mercenarios, sosteniendo a la vez muy cerca la IV Flota.
Esto con la anuencia de Obama, contra la ilusión que despertó, como diciéndole: aquí no manda el trono, sino el poder que esta detrás de él.
En Honduras están en disputa muchas cosas trascendentes. Para desgracia del imperio, el eslabón débil no ha resultado tal. Más de un mes de heroica movilización popular. Ese hermano país está en trance de insurgencia, como necesidad impuesta por el bloque dominante y sus padrinos imperiales, que impulsan una transacción onerosa aupada por EEUU, el presidente de Costa Rica y la Cumbre de Tuxtla, que amarre a Zelaya en gobierno compartido con golpistas (Plan Arias-Clinton).
Bien por Chávez, por oponerse a esa patraña y revisar las relaciones con Uribe. Por suerte, en Colombia están los movimientos insurgentes. Mal por Leonel, quien intenta meternos por las narices a Colombia, a Montoya y a Israel.
Se avanza en elecciones donde se puede, pero la hora de los hornos llega.
¡Llegó a Honduras, está en Colombia y se acerca a Venezuela y Ecuador!

