El Ministerio de Salud Pública ha emitido alerta epidemiológica nacional ante el temor de que se expanda el brote de intoxicación por consumo de clerén contaminado con metanol que ha provocado la muerte a 16 personas en Elías Piña.
Se trata de una gravísima situación de salubridad causada por la proliferación de un tipo de ron casero de origen haitiano, cuya comercialización y consumo se expande principalmente por todas las comunidades fronterizas y la región suroeste.
Por lo menos 33 personas han mostrado signos de envenenamiento por consumo de clerén, 16 de las cuales han fallecido, en tanto que las autoridades han solicitado al personal de Salud estar alerta ante más casos de intoxicación.
Prevalece el temor de que durante los festejos de fin de año se incremente el número de intoxicados por consumo de esa bebida adulterada, especialmente en comunidades muy apartadas donde predomina el consumo de clerén sobre otras bebidas alcohólicas.
Ayuntamientos y distritos municipales deberían unirse hoy mismo al alerta epidemiológica que procura evitar que el consumo de una bebida altamente contaminada que se vende tanto o más que el arroz y las habichuelas, provoque más decesos.
Lo que pasó, pasó
Sin importar el interés de alguna autoridad por ocultarlo o dilatar su socialización con los medios de prensa y la ciudadanía, lo que pasó, pasó y tarde o temprano será del conocimiento de la mayoría de la población.
Es por eso que se reclama del Ministerio Público, Policía Nacional, Autoridad Metropolitana de Transporte, Centro de Operaciones de Emergencias o de cualquier otra agencia oficial, no represar la divulgación de los sucesos o novedades acaecidos durante Nochebuena y Navidad.
La realidad es una e independiente al deseo o interés de camuflarla con algún color de conveniencia. Los ciudadanos tienen derecho a recibir información libre de cualquier tipo de contaminación, por lo que corresponde a la prensa reclamar esa prerrogativa constitucional.

