ATENAS (BBC Mund).- Tras cuatro días de violencia callejera, los griegos se preparan para otra jornada de inestabilidad este miércoles al iniciarse un paro general de actividades en protesta contra la política económica del gobierno.
Se espera que la huelga obligue al cierre de bancos, escuelas y oficinas públicas e interrumpa severamente el transporte.
La medida de fuerza fue decretada por los gremios semanas antes del estallido de los disturbios desatados luego de que la policía matara a un adolescente el sábado pasado.
El primer ministro Costas Karamanlis trató de convencer a los sindicalistas de suspender la manifestación planeada por el centro de Atenas.
Según el corresponsal de la BBC en Atenas, Malcolm Brabant, el premier hizo la exhortación sobre la base de que esta nueva protesta podría generar mucha más violencia.
«Todos debemos mostrarnos unidos contra las acciones ilegales y condenar claramente la violencia, el saqueo y el vandalismo», señaló Karamanlis.
Brabant también informa que muchos griegos desean que el orden sea restituido, aunque no hay señales de que eso ocurra pronto.
Pero los gremios desoyeron en parte el pedido, cancelando una marcha, pero manteniendo la protesta en las puertas del parlamento griego a las 11 hora local (0900 GMT).
Los afiliados a las dos principales centrales sindicales del país -la Confederación General de Trabajadores de Grecia y el Consejo Administrativo Superior de Servidores Públicos- demandan un aumento en el gasto social frente a la crisis financiera global, así como mayores salarios y pensiones.
Varias huelgas de 24 horas contra la política de reformas económicas del gobierno ya han paralizado el país este año.
El líder del Partido Socialista en la oposición, George Papandreou, reclamó la renuncia de Karamanlis y un llamado a elecciones. Karamanlis, cuyo Partido Conservador tiene una mayoría parlamentaria de sólo una banca, hizo un llamado a la unidad y señaló que no debía mostrarse ninguna contemplación con los que provocaron los disturbios.
