Tristan Thompson, de Cleveland y Draymond Green, de Golden State, son separados por sus compaeros y los árbitros.
OAKLAND – Demasiado para estas Finales de la NBA siendo un asunto de sociedad de admiración mutua entre Golden State Warriors y Cleveland Cavaliers.
Tras la multa de Tristan Thompson de $ 25,000 por empujar la pelota en la cara de Draymond Green y no abandonar la pista de manera oportuna cuando fue expulsado al final del Juego 1, está bastante claro que las emociones se extenderán al Juego 2. el domingo.
Cuando Thompson se dirigió hacia el túnel Oracle Arena tarde en el tiempo extra con el personal de seguridad de los Cavs, se lo vio diciéndole a Green que lo esperara afuera. Green, quien nunca se rehúsa a un d esafío, dijo que está más que dispuesto a hacer precisamente eso, siempre y cuando no pierda dinero en el proceso.
“No puedo encontrarlo fuera de (la arena), porque todavía recibiré una multa”, dijo Green. “Pero puedo encontrarlo en las calles cualquier día. Entonces puedes decir (que) alguien (debería) encontrarte en el autobús, (pero) no estoy (yendo). Voy a seguir cuidando de mi familia. No voy a encontrarte en el autobús”.
Por un momento, sonó como si Green retrocediera. Hasta que no lo fue. “Pero sabes (en) los veranos, puedes conocer a cualquiera en cualquier lugar”, continuó.”
