Opinión Articulistas

Gregorio García Castro, 53 años venciendo el olvido

Gregorio García Castro, 53 años venciendo el olvido

Enríque García Frómeta

“En Un Tris…”
“En un tris te fuiste, no lo entendemos (bis). La pluma fue tu fusil de combatiente, fue el ejemplo de futuro que queremos”.

”Tú le diste a tu clase el privilegio.
Tú dejaste germinada la semilla en el tintero

”En un tris te fuiste, no lo entendemos (bis).

“Ellos fueron así, ellos la idea asaltaron, no le dieron a este pueblo nada bueno y de luto, sangre y cárcel lo violaron.

”En un tris te fuiste, no lo entendemos (bis).

”Fueron árboles que ni sombra nunca dieron; ellos viven y son muertos sin cementerios.

”En un tris te fuiste, no lo entendemos

”Cuánta tinta entregaste.
No pudieron callarte
¿Quiénes te defendieron?
¿Cuáles se arrepintieron? Tu idea la vendieron Los traidores te mintieron”.

(Canción “En un tris”/ autores: Tomás y José Antonio De Jesús García).

La lucha por las libertades públicas que desarrolló Gregorio García Castro no se limita a los sangrientos 12 años de Balaguer, no. La senda libertaria data desde las postrimerías de Trujillo, los 2 consejos de Estado, el golpe y el contragolpe de Echavarría, el ascenso de Bosch y su derrocamiento, exilio, revolución de abril, entre otros vaivenes de la política.

Si, a 53 años de su asesinato – crimen de estado el 28 de marzo de 1973, su figura sigue siendo un referente de idoneidad, valentía e intransigencia por la verdad y las libertades de expresión y de prensa, un verdadero símbolo de ese doble martirologio.

García Castro no tenía vocación de política partidario, pero emergió en el patriotismo por la defensa de las libertades públicas, los perseguidos, presos, exiliados, viudas, huérfanos, etc.

Gregorio García Castro era el periodista más leído e influyente de su generación, eso se sabe, pero no puedo decir que era “el más insigne de los mártires de los 12 años sangrientos del balaguerismo, como tampoco puede nadie atribuírselo a otro mártir de los 12 que registran los gremios y que excluyeron a Enrique Piera por supuestas razones ideológicas, sin examinar ni siquiera las causas de su vil asesinato, o como excluyen al joven Silvestre, de La Romana, quien combatió el crimen organizado y sectores poderosos lo acusaron de otra cosa y olvidaron su muerte, o a otro que tiene todos los honores materiales como si las estatuas, monumentos, edificios y salones hacen que sean más insigne que los otros no”.

Todos los mártires y héroes son insignes.
Los héroes no se fabrican y a los mártires su legado no se le monetariza.
Hay valores incalculables como los que hizo Gregorio García Castro desenmascarando La Banda y puntualizando todo su acción criminal, denunciando la corrupción, defendiendo las víctimas de la represión política: presos, perseguidos, exiliados, viudas, huérfanos, y sobrevivientes en peligro, etc., (ahí salvó vidas como la del escritor Manuel Matos Moquete pues le dijo al general Nivar que lo presentara a la prensa para evitar que halcones policiales lo desaparecieran si no se hacía público su identificación en prisión, siendo deportado después, igual que Tácito Perdomo, falsamente acusado dizque vino de Cuba a matar a Balaguer y otros dominicanos y extranjeros anónimos, como un españolito con problemas mentales que intentó secuestrar un avión desesperado porque no conseguía vender unos cuentos que atribuía a su autoría y Última Hora no tenía suplemento cultural, todas esas acciones humanitarias valen más que los 38 millones de dólares de la G+W, los miles de revólveres 38 S&W que utilizó La Banda y fuerzas policiales para asesinar miles de dominicanos, o los 38 millones de US$ que puede costar una gran torre), la amplia cobertura noticiosa sobre Los Palmeros y la guerrilla de Caamaño, el desmentido a las FFAA, confirmando la presencia del líder de la revolución constitucionalista en las montañas tras desembarco en Playa Caracoles, Azua.

Jamás he pedido ni pediré cosas materiales para perpetuar la grandiosa figura de mi progenitor y jamás diré que otros merecen tal o cual honor.

Es la historia que dirá si ha habido equidad u olvido en la mayoría de los mártires en beneficio casi de otro solo.

Propongo como algo más ambicioso, de infinito valor: Declarar el mes de marzo como mes de la libertad de prensa y de la libertad de expresión y los días 17 y 28 de marzo como efemérides luctuosas en honor a los mártires de ambas libertades Gregorio García Castro, asesinado, crimen de estado el 28/marzo/ y Orlando Martínez, asesinado, crimen de estado, el 17/marzo/1975.

Eso es un acto de justicia, que vale más que todo el dinero. Los dos cumplen con la doble condición de mártires de la libertad de prensa.

Por: Enríque García Frómeta
cenriqueeliasgf60@gmail.com

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