VERSION R. COMARAZAMY
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ARLINGTON.- El coach de jugadores del cuadro de Los Ángeles Alfredo Griffin sabe que Albert Pujols no está saludable. Él sabe que el pie izquierdo, que estuvo afectado por una fascitis plantar en una temporada acortada por lesiones de 2013, no está 100 por ciento y nunca lo estará -aún cuando el veterano primera base no va a decir nada al respecto.
“Él no va a decir que le duele, él no se lo dirá a nadie”, dijo Griffin en español. “Pero él no me puede engañar.”
En la mente de Griffin, eso es lo que hace que el trabajo defensivo de Pujols esta temporada sea lo más impresionante.
Un año después de haber pasado 65 de sus 99 partidos como bateador designado, Pujols ha vuelto a jugar defensiva a nivel de elite en la primera base, liderando la Liga Americana en su posición en “Ultimate Zone Rating” mientras ocupa el segundo lugar en las Carreras Salvadas con Defensa y porcentaje de fildeo.
Él no juega tan lejos de la almohadilla tanto como solía hacerlo, y no cubre tanto terreno, pero no obstante está construyendo un caso para su tercer Guante de Oro.
“Es por eso que yo lo respeto mucho y le doy tantos elogios”, dijo Griffin, “por el coraje que tiene”.
Pujos, bateando .272 con 22 jonrones y 73 carreras impulsadas, ha comenzado 88 de 120 juegos en la primera base, incluyendo el sábado – su 14to inicio en primera base en los últimos 18 juegos.
“Es difícil sacarlo del juego”, dijo Griffin. “Él no quiere salir, no quiere un día de descanso, no quiere ser BD. Él quiere jugar todos los días. Él tiene un montón de orgullo, y eso es muy valioso en este juego. Alguna gente que gana un montón de dinero no piensa así. Pero el dinero no le importa. Le encanta jugar”.

