Unos trescientos empleados perredeístas y reformistas serían despedidos del Senado y la Cámara de Diputados el 16 de agosto, cuando concluya el período de los actuales legisladores.
Los servidores del bloque de Senado del PRD están atemorizados, porque desconocen su destino, luego que su organización no ganara ninguna senaduría.
En igual situación a los del Senado están empleados de 13 diputados reformistas que perdieron su repostulación.
En las elecciones del 16 de mayo, el PRD perdió las seis senadurías que había obtenido en los comicios del 2006.
La matrícula de los 32 senadores estará distribuida en 28 miembros del PLD y cuatro del PRSC.
Cada senador tiene un promedio de 13 empleados, distribuidos entre su oficina central y la provincial.
A eso se suma el programa de asistencia social, denominado barrilito del que se benefician cientos de seguidores de cada partido.
Los fondos de ese barrilito, pasarán a favorecer a la militancia peledeísta y reformista.
El senador que menos fondos asignados tiene, dispone mensualmente de unos 400 mil pesos del barrilito.
En la Cámara de Diputados, empleados de 13 legisladores reformistas correrían la misma suerte que los perredeístas del Senado.
El PRSC bajó su matrícula de diputados en más de un 50 por ciento en relación a la alcanzada en los comicios del 2006. De 22 diputados bajó a nueve en el certamen cívico del 16 de mayo.
Cada legislador lleva su personal de oficina central y provincial, con quienes hicieron compromisos en la campaña pasada.
Los diputados cuentan con un fondo social para satisfacer la necesidades de sus comunidades y militancia, pero en una proporción muy reducida en relación a los senadores.
Cada diputados cuenta con un fondo social de unos 70 mil pesos mensuales para acudir en ayuda de sus seguidores y su demarcación.
Cada diputado tiene unos 10 empleados.
Se informó que la dirigencia reformista busca con su aliado del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) el traslado de algunos de esos empleados que serán cesanteados en agosto.
Sin precedente
El Partido Revolucionario Dominicano (PRD) por vez primera en su historia, no tendrá representación en el Senado en las ocasiones en que ha participado en elecciones congresionales. Los reformistas serán la segunda fuerza en el Senado y tendrán un miembro ante el Consejo Nacional de la Magistratura.

