El genial Balzac refería que los hipócritas no sirven a Dios, pero que se sirven de Dios para engañar a los demás.
Esta patología endógena y exógena que no tiene curativos, ni medicamentos, a no ser el ego, constituye uno de lo más grandes males que padece la humanidad. Víctor Hugo la define diciendo que el hipócrita es el espantoso hermafrodita del mal.
Como apartarse de la verdad es mentir, fingir, engañar, proclamo que no soy ególatras, arrogante, pesimista, apóstol ni santo, sólo un hombre con defectos y virtudes, falible, no infalible, y sobre todo mortal.
La sociología es la ciencia que estudia al hombre en su relaciones con los demás. Hablando en plural, hay quienes emiten juicios de valor sin conocimiento de causa, hablando de lo que no conocen, de que fulano, zutano, y mengano dicen Entonces se convierten en sofistas y mentirosos. Otros son amantes en demasía al dinero mal habido, fervorosos al lujo y la vanidad. Otros de menor escala hablan hasta de María Santísima, olvidando que a quien escupe para arriba la saliva le cae en el rostro y los ojos .
Fiel creyente de la verdad, con sencillez y humildad lanzamos la primera piedra a cualquier persona para que se haga millonario sin dar un golpe, autorizándole por acto notarial para que investiguen las sumas millonarias que el doctor Domingo Porfirio Rojas Nina, tiene depositadas en bancos nacionales y extranjeros.
¡Ay caramba! Como está la situación económica en el país, hágase millonario, detectando el gran palacete donde residimos, las torres, las mansiones que poseo.
Las fincas, la hilera de vehículos de lujo, industrias, supermercados, ganado, hoteles, entidades bancarias, afirmando a quién o quiénes descubran, previa investigación esos millones y bienes, les serán donados inmediatamente, acto que firmaremos en las cercanías del Altar de la Patria, en presencia de los medios de comunicación y testigos afines. Personalmente, me presentaré ante la Procuraduría General de la República y al Departamento Anticorrupción, en presencia de la entidades y agrupaciones de la sociedad civil y de los grupos de Derechos Humanos, que vienen luchando con gallardía contra este cámcer social, ordenando mi prisión y envío a la Penitenciaría de la Victoria, de comprobarse lo expresado diáfanamente.
Con modestia y orgullo, hemos servido a la Nación y a nuestro idolatrado pueblo de San Cristóbal, hoy envuelto en miseria, desempleos, hambres, injusticias, por 50 años, casi 47 de noble ejercicio de la abogacía, y hoy jurisconsulto, desempeñando diversas y honrosas funciones con fidelidad a la ética moral, decoro y apegado a los principios de los forjadores de nuestra nacionalidad y a los hombres y mujeres honestos existentes en la Patria de todos.
Nuestra riqueza es intangible: dignidad, honestidad, paz
espiritual, abnegación, valentía y sanos principios que sólo seguimos por la fe en nuestro Divino Redentor y los principios que nos inculcó nuestra venerable madre.
¡Hágase millonario! ¡Hágase multimillonario!

