Un muchacho camina hoy entre los escombros de varias casas provisionales destruidas ayer por las lluvias en el campo de refugiados de Corail, Puerto Príncipe. A seis meses del terremoto que afectó Haití, los más visibles programas de asistencia masiva, como la distribución de alimentos, se han paralizado y no han llegado con la prontitud requerida. AP

