Opinión

Haití: real amenaza

Haití: real amenaza

Hemos recibido decenas de cartas, tanto del exterior como de muchos ciudadanos de aquí, preocupados por la invasión haitiana que está provocando cuantificables daños en diferentes vertientes, especialmente poniendo en peligro la soberanía nacional, una conquista que nos costó muchos sacrificios para lograr nuestra Independencia y la restauración de la República, consolidada por la victoria en 14 batallas libradas contra la soldadesca del vecino país.

El ingeniero Francisco Osorio, quien pertenece a varios grupos nacionalistas, nos escribe lo siguiente: “No puedo dejar de sentir una gran impotencia al ver como el doctor Hugo Ysalguez, viernes tras vienes escribe artículos periodísticos tratando de despertar la consciencia y el sentimiento patriótico, pero parece que es una voz que clama en el desierto.

Es como si no conocemos el sacrificio que tuvieron que pasar, sufrir y vivir muchos hombres y mujeres que derramaron su sangre y hasta ofrecieron sus vidas para que hoy pudiéramos gozar de un país libre y soberano.”

Algunos dominicanos dicen que no les importa que todos los haitianos vengan para nuestro lado aun a costa de nuestra soberanía. No seamos indiferentes, este es un asunto muy serio, se trata de nuestra soberanía como nación. Dios mío están tratando de dejarnos sin patria y lo peor de todo esto es la indiferencia de la población sigan en hooka y dembow que llorarán como niños lo que no supieron defender hoy como hombres.

Dile no al pacto de refugiados. Haití no está en guerra y ellos tienen su presidente y nosotros el nuestro. Somos República Dominicana, no somos Haití. Señores, estamos abocados a sostener un conflicto bélico con Haití, de incalculables consecuencias perjudiciales para nuestro país y nuestra soberanía, porque a estas alturas el problema que existe no se podrá resolver con diplomacia, se trata de una invasión pacífica que no se podrá devolver pacíficamente.

No podemos seguir siendo tan flojos y tan pendejos, debemos revestirnos de valor y emular el ejemplo de todos esos nombres y mujeres que ofrendaron hasta sus vidas para que hoy tengamos un territorio que se llama República Dominicana, no sigamos siendo tan indiferentes.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación