Debido a la gran deforestación que existe en Haití, sus habitantes están viviendo una situación crítica en el suministro de agua potable, sin tener en carpeta una solución a corto plazo, lo que afectará inexorablemente a nuestro país, pues mientras aquí hay proyectos en marcha para sembrar de árboles todas las cuencas hidrológicas, la inmigración ilegal persigue abordar esas iniciativas.
El gobierno central gastará siete mil millones de pesos el próximo año, en un ambicioso programa de reforestación, que incluye la siembra de árboles como el pino, la caoba y el roble, en zonas arrasadas y depredadas, principalmente en la región Sur, enfocándose en la provincia de Bahoruco, en un esfuerzo para que nuestros bosques sean frondosos y nuestras lomas florezcan.
Las acciones que tienden a proteger los caudales de nuestros ríos y garantizar la operatividad, no sólo al sector agropecuario, sino también a los afluentes de agua potable. Concomitante, los organismos castrenses, dispondrán para el próximo año un presupuesto 301 millones de pesos para la defensa fronteriza da, cuya línea divisoria prácticamente ha desaparecido por el contubernio de militares y civiles en la trata de personas y el tráfico de drogas y armas de fuego.
Una planta de desalinizar costeada por los haitianos es la solución salvadora
De acuerdo con estudios que posee el Ministerio de Medio Ambiente, el agua que consumen los haitianos es agua contaminada de pozo y solo el 19 por ciento de las viviendas tienen tuberías para el suministro del líquido, con la agravante de que el 98 por ciento no manejan las aguas residuales.
Allí predominan las letrinas que se comunican con los pozos subterráneos.Y esa dramática situación nos afectará a nosotros. Pues se calcula que dentro de quince años padeceremos una crisis en el consumo del agua.
Y en lontananza, la única salida salvadora sería que la tecnología ayudara a la creación de una planta de desalinación que los haitianos puedan costear. Y frente a ese enorme problema, Medio Ambiente desde ya está realizando los estudios necesarios en los ríos Artibonito y Macasias que nacen en el país y recorren el territorio haitiano. A los fines de prevenir cualquier consecuencia que pueda afectar la salud de los dominicanos.
Así las cosas, otros estudios de organismos internacionales, han coincidido que la demanda excesiva del recurso agua, la escasa retención de las cuencas por la deforestación, el mal manejo de los cauces, construcciones de viviendas en las márgenes y el irrespeto a los caudales ecológicos.

