Opinión

Haití y el futuro

Haití y el futuro

La situación por la cual atraviesa Haití luego del  terremoto del pasado día 12 plantea  interrogantes que solamente mentes muy lúcidas y serenas podrán responder.

Comenzaremos por decir que la asistencia que hoy día está brindándole la comunidad internacional, encabezada por la República Dominicana, no será eterna. Cuando esta ayuda cese, la situación dominicana se tornará muy difícil, por cuanto no podremos continuar prestándole a los haitianos una masiva ayuda hospitalaria. Carecemos de la capacidad logística necesaria para albergar a tantos heridos, mutilados y desamparados, la mayoría de los cuales no tendrá a dónde ir una vez que estén en condiciones de movilizarse.

Se nos ocurre que sería útil instalar hospitales móviles en  zonas o planicies donde se sintieron poco los efectos del terremoto. Sería un alivio, y los pacientes estarían  cerca de los familiares que les queden.

Esos hospitales pueden ser reforzados con médicos de la comunidad internacional, que  bastante medicinas de urgencia ha enviado. Pero  los pacientes gravemente traumatizados requerirán de medicamentos permanentes, de  modo que las medicinas donadas se acabarán.

Si es cierto que en Haití hay alrededor de 400.000 heridos,   la República Dominicana no podrá  ni garantizar una adecuada asistencia médica.

Cuando la situación en Haití comience a normalizarse, de seguro que la noticia saldrá de las primeras páginas de los medios de comunicación. Pero quedarán los heridos, los mutilados, los impactados sicológicamente, principalmente los niños.

La hora es propicia para la comunidad internacional, que  hizo caso omiso a los reiterados llamados para que ayudara a Haití, debería ahora crear un Plan de Contingencia para rehacer la infraestructura, con lo que de paso se generaría mano de obra cubierta por aquéllos a quienes el terremoto no les afectó físicamente.

Francia, Estados Unidos, Canadá y otras naciones que  se lucraron con la miseria de Haití, tienen la grave responsabilidad de hacer  lo posible para que Haití comience a funcionar como un Estado real, no como la ficción que ha prevalecido hasta ahora.

Nos sentimos orgullosos de la rápida respuesta de nuestro Gobierno, algo que ha sido reconocido por  la comunidad internacional. También por la confianza de Estados Unidos en usar nuestro país como puente de ayuda y de su administración eficaz.

El Nacional

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