Los fragmentos de restos humanos hallados en el lugar donde cayó una avioneta fueron remitidos al Instituto Nacional de Patología Forense, mientras los objetos y pedazos plásticos de probables paquetes de cocaína se enviaron al Instituto Nacional de Ciencias Forenses.
El periodista Roberto Lebrón, vocero de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), dijo que por eso es necesario esperar el resultado de los análisis sometidos, para dar detalles concretos del caso. Sin embargo -agregó- lo cierto es que todas las evidencias revelan que la aeronave cargaba cocaína.
La avioneta, cuyos restos fueron descubiertos el sábado por agentes de la DNCD, se había accidentado cinco días antes, al agotársele el combustible cuando era perseguida por un helicóptero, había sido perseguida en marzo del año pasado, pero escapó.
Se informó que la DNCD detuvo en Barahona el equipo que esperaba en tierra la aeronave que venía cargada de cocaína, y que aterrizaría en una pista clandestina.
Cuando se informó que en la zona de Barahona se había precipitado una avioneta cargada de droga, la DNCD negó la versión.
Lebrón, vocero de la agencia antidroga, dijo sobre el particular que no tenía opinión al respecto.
Se dijo que el piloto de la avioneta al ser descubierto emprendió la huida, iniciándose la persecución aérea, pero al quedarse sin combustible se precipitó a tierra a unos cinco kilómetros de una pista clandestina en un paraje conocido como Sabana de los Canelones, del municipio Enriquillo.
El presidente de la DNCD, general Rolando Rosado Mateo, dijo que se inició la búsqueda de los restos de la aeronave, y que un equipo se mantuvo en la zona que localizó el sábado la avioneta incendiada, y que en su interior había un cadáver.
Señaló que la droga que transportaba la aeronave se quemó en el accidente. Es el mismo caso de hace unos cinco días, cuando en Barahona detuvimos a un grupo de personas que estaba esperando una aeronave que traería un cargamento de cocaína cerca de la cordillera, por la zona de Oviedo.
Reveló que el piloto, al darse cuenta de que su apoyo en tierra fue apresado, emprendió la huida, pero que un helicóptero de la DNCD lo persiguió.
Cuando se le acabó el combustible se precipitó a tierra, a unos cinco kilómetros de donde estaba la pista, afirmó Rosado.
Cuando la avioneta logró escapar dice una nota, la DNCD apresó al venezolano Oscar Morales Villavizar y el haitiano Noe Pablitón Agustín.
También fueron detenidos los dominicanos Wilkin Sánchez Mateo, Carlín Nicolás Samboy, Freddy Nelson Pérez Borges y Norberto Felipe Fernández Olivo.

