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Hato Mayor  ofrece su ejemplo

Hato Mayor  ofrece su ejemplo

EL MANCHADO. Hato Mayor del Rey. Dargel Ruiz Peguero apenas cuenta con 17 años y se educó en una comunidad de aquí en la cual se veía la violencia contra la mujer como “un asunto de marío y mujer”.  Y en el cual nadie se debía meter.

Hoy, escucharlo hablar ante un grupo de jóvenes, bajo una enramada en la sección El Manchado, sobre violencia intrafamiliar y contra la mujer, era un hecho impensable hacía unos años.

Dargel, quien dice a su público que a las mujeres les duelen mucho más los maltratos psicológicos que los físicos porque agreden el alma, es parte de un grupo de 36 jóvenes de ambos sexos que se han capacitado en un programa de educación integral desarrollado en Hato Mayor desde el año 2007, como parte de un proyecto llamado Empoderamiento de las Organizaciones de la Sociedad Civil para mejorar la Calidad de la Educación.

Lo que han aprendido y ganado ocho comunidades de esta provincia al desarrollar un proyecto a favor de la calidad de la educación de cada una de sus escuelas trasciende las mejoras físicas evidentes en los planteles y se transforma en una experiencia de organización y presencia militante de la gente en la solución de sus problemas.

La idea se gestó tratando de desarrollar el poder organizativo y la capacidad de interactuar de las comunidades con sus autoridades a partir de un instrumento creado llamado Mesa de Diálogo, un espacio de encuentro en el cual todas las entidades participantes (públicas y privadas) hicieron compromisos de resolver asuntos que afectaban en lo educativo integralmente concebido (no sólo en lo académico).

La iniciativa se concibió en el Centro de Solidaridad para el Desarrollo de la Mujer, y se planteó como proyecto del Programa de Iniciativas Locales de la Sociedad  Civil, y propuesto a cuatro organizaciones: la Federación de Mujeres Secundina de los Reyes Hatomayorenses,  y las asociaciones María Trinidad Sánchez, Ercilia Pepín y de Promotoras Pecuarias.

El objetivo era beneficiar mil 43 niñas y mil 34 niños de ocho escuelas de educación básica, e igual número de asociaciones de mujeres que integran 197 socias, y asociaciones de madres y padres de los planteles.

Las escuelas están en las comunidades de El Manchado, Villa Ortega, Paso Cibao, Los Guayabos, Jalonga, Yerba Buena, Cerro Bohío y Las Claras.

Entre el  público a alcanzar se agregaron los  maestros y maestras, técnicos del Distrito Escolar  y autoridades tanto municipales como gubernamentales.

Mesa de diálogo

La experiencia más trascendente del proceso ha sido la llamada Mesa de Diálogo, que integra en su seno a 17 organizaciones e instituciones,  siete instituciones públicas, entre las que se cita, además de las comunitarias al Ayuntamiento, la gobernación,  la oficina senatorial, el Consejo Nacional para la Niñez, la Fiscalía, entre otras instancias.

En la Mesa de Diálogo, que ha reunido por casi dos años las entidades participantes se comprometieron con una lista de objetivos a partir de lo que se conoció por medio un diagnóstico que reflejó la realidad y carencias de las comunidades.

“Pero el logro más importante que las conquistas materiales, es la conciencia que han adquirido las organizaciones locales de lo que están en capacidad de hacer cuando hacen valer su derecho a analizar y actuar de conjunto, comprometiendo a las autoridades. Ese es el logro de la Mesa de Diálogo”, dice Graciela de la Cruz,  coordinadora de Autogestión Organizativa de Cemujer.

En una de las comunidades, en la cual una adolescente de 13 años salió embarazada y la actitud de madres y padres era de no enviarla a la escuela aunque la dirección no la excluyera de las clases, la directora se oponía a que la adolescente dejara de ir a la escuela porque entendía que el embarazo no era una razón para negar clases a una estudiante.

La Mesa de Diálogo tomó el tema y recomendó hacer una reunión con la comunidad. El resultado es que se ha entendido y aceptado el derecho de la jovencita embarazada a estudiar,  venciendo un prejuicio social que ha frustrado la carrera de miles de estudiantes que se ven en esa situación.

Otro logro fundamental es que se ha conformado un grupo de 36 jóvenes multiplicadores, a los que se les ha capacitado en violencia intrafamiliar, violencia en el noviazgo, teatro, baile, salud sexual y reproductiva. De ese grupo es parte Dargel Ruiz.

 Panorama  educativo

 El diagnóstico que se hizo arrojó un panorama educativo con estas condiciones:

En el 75 por ciento de las ocho comunidades existe un centro educativo básico.

La mayor parte no tiene pre-escolar e imparten docencia del primero al octavo. Sólo Yerba Buena y Mamón tienen preescolares.

Faltan aulas, sobre todo en Las Guajabas y Villa Ortega. El acceso queda a largas distancias, no hay sistemas adecuados de transporte. Recorren los estudiantes entre tres y siete kilómetros para llegar a las escuelas.

Tienen buenas condiciones físicas, buena iluminación, pupitres, pero les falta computadoras.

Les faltan aulas, biblioteca, verjas, instalaciones deportivas, baños inadecuados, falta cocina, oficina de dirección, salón de actos. Carecen de psicólogos y orientadores, maestras y maestros de arte.

Villa Ortega es un extremo: no tiene área deportiva, ni oficina de dirección, ni para servicio de psicología. Las Guajabas no tiene cocina y el desayuno se prepara en un espacio impropio.

La calidad y cantidad del desayuno escolar no es igual en todas. En El Mamón, El Manchado y Villa Ortega y Jalonga se sirve en menor cantidad y calidad. La promoción se vio que era aceptable ya que 84 por ciento, del total de los estudiantes inscritos (1,841), pasaban de curso. 53 estudiantes desertaron de la escuela en ese período.

 Conquistas y logros

Producto de las negociaciones e intercambios en la Mesa del Diálogo se han logrado mejoras tanto en la planta física, disponibilidad de materiales educativos y en el nombramiento de personal que le hacía falta a los planteles.

En la Escuela de Jalonga se nombró una conserje, se arreglaron los baños, hay un personal de informática (que paga la oficina senatorial)  y se han iniciado contactos para que el Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (Indotel)  les dote de computadoras (las primeras fueron robadas porque el plantel carece de personal de seguridad).

En la escuela Las Guajabas se logró la pintura  total de la escuela.

En Yerba Buena se nombró una psicóloga, dos conserjes y un portero, además de instalar la verja perimetral.

En El Mamón se resolvió la electrificación, la Unidad de Electricidad obsequió a la escuela una nevera y una computadora, se nombró una doctora permanente para la policlínica y se instaló una botica popular además de que consiguieron un maestro de ecuación física.

En El Manchado, el senador donó los útiles escolares, se mejoró la calidad del desayuno escolar y se instaló una sala de tareas.

En Las Claras por fin hay electricidad.

La frase

“ Yo no sabía que hay violencia sin golpes.”

Dargel  Ruiz Peguero

Multiplicador

“Ahora tenemos  conciencia de   escuelas”

Rubén Vilorio Calderón

Director Centro Educativo El Manchado

Auspiciadores

El proyecto  financiado por el Pril, termina en diciembre de este año, lo cual plantea la necesidad de gestionar auspiciadores en Hato Mayor o fuera de la provincia, para que la Mesa de Diálogo pueda seguir operando. Los interesado pueden llamar a  Ce-Mujer, al teléfono 809-221-7474.

El Nacional

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