Con la liberación ayer de 63 bebés carey, hijos de la tortuga Carebia, que desovó en la playa de Güibia, justo al lado del nido en que el pasado 30 de agosto Güiby puso sus huevos. El Ministerio de Medio Ambiente termina el seguimiento que había dado en primera etapa a esta especie en peligro de extinción.

