El ex presidente Hipólito Mejía pidió este lunes al ingeniero Miguel Vargas Maldonado que evite una nueva litis en esa organización y que desista de reservarse el 45 por ciento de las candidaturas a cargos congresuales y municipales para las elecciones del 2010.
Señaló que los estatutos del PRD prohíben a la dirección de esa institución reservarse ese porcentaje para repartirlo entre su gente, en desmedro de los dirigentes y militantes con arraigo en las bases.
Mejía dijo que lo conveniente para el PRD es que todos los aspirantes a puestos electivos compitan internamente y que gane el que tenga mayor respaldo.
La reserva de las candidaturas conlleva a que vamos a premiar éste, porque es de los míos y a ése no. Eso no puede ser, porque no sería democrático, manifstó Mejía al ser entrevistado en el programa El Despertador, en Antena Latina.
El ex presidente comentó que trabajos elaborados hace años demuestran que cerca del 60 por ciento de los encuestados prefiere que los cargos electivos sean escogidos por el voto universal, y un 20 por ciento que sea por los dirigentes.
Alegó que no debe impedírsele a un dirigente competir para un cargo tan sólo porque no pertenezca al grupo de Vargas Maldonado.
Mejía dijo que apoyaría que a Vargas Maldonado se le dé un 10 por ciento de los cargos para cumplir algunos compromisos con determinadas organizaciones.
En otro sentido, afirmó que mucha gente de Vargas Maldonado comprobó en la convención pasada que no tienen la fuerza que se creían porque fueron barridos en la mayoría de las provincias.
FMI
El ex presidente Mejía entiende que llegó tarde el acuerdo del Gobierno con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Dijo que hace dos años los técnicos del PRD recomendaron ese acuerdo al Gobierno, ante los problemas económicos del país, pero se esperó que la situación empeorara.
Mejía aseguró que el déficit fiscal de este año está entre los 50 a 57 mil millones de pesos y el presidente Leonel Fernández dice que son 23 mil millones, cuando sabe que eso es incierto.
Perder elecciones
Las pugnas internas en el Partido Revolucionario Dominicano podrían afectar el desempeño de esa organización en las elecciones congresuales y municipales del 2010, en las que el oficialismo aspira retener su mayoría.
