Nueva York. EFE. La influencia del mundo hispano en Nueva York es desde mañana protagonista de una exposición que quiere demostrar que el sabor latino ha estado presente en la ciudad desde su creación.
Coincidiendo con la celebración del bicentenario de la independencia de las diferentes naciones de América Latina, el Museo del Barrio y la Sociedad Histórica de Nueva York se han unido para rescatar del olvido la herencia latinoamericana de la Gran Manzana.
La historia que más se reconoce es la inmigración latinoamericana tras 1945 pero se ignora que ésta fue posible porque ya había una estructura creada anteriormente, explicó a Efe el comisario de la exposición Elvis Fuentes.
La muestra recorre trescientos años de la historia de la ciudad, desde su fundación como Nueva Amsterdam en el siglo XVII, creada para ser el punto de referencia contra el imperio español, hasta el florecimiento del fenómeno latino en el siglo XX, explorado a través del documental del cineasta Ric Burns.
Según Fuentes, a pesar de que la inmigración masiva desde los diferentes países de Latinoamerica a Nueva York tuvo lugar tras la Segunda Guerra Mundial, el mundo latino ya se había hecho mucho antes un hueco en la ciudad.
Lo latinoamericano se dejó sentir pronto y la primera persona no nativa en pisar la ciudad de los rascacielos, cuando ni siquiera era New Amsterdam sino Manhattan, fue el dominicano Juan Rodríguez, un mulato que huía de las autoridades españolas que lo perseguían por contrabando.
Hablando en español también entró a Nueva York la comunidad judía, una de las más numerosas actualmente en la ciudad, pues fueron sefardíes los primeros representantes de ese colectivo, aseguró a Efe Fuentes.

