NEIBA. Leopoldo Novas Medina, el hombre que mató a su hijo de dos balazos el pasado sábado en Uvilla, de Tamayo dijo sentirse arrepentido ya que era el hijo que más quería.
Sentado en el banquillo de los acusados en el Palacio de Justicia en esta ciudad, el hombre, de 73 años, expresó que no sabe qué le pasó que le llevó a cometer ese hecho.
Novas Medina mató a su hijo Ariel Novas de los Santos, quien se oponía a que su padre conviviera con una mujer en la vivienda donde por muchos años lo hizo con su madre.
Según el informe de la Policía, Novas Medina realizó los disparos, luego que Novas de los Santos supuestamente le fue encima con un machete, en un incidente en que otras dos personas resultaron heridas.
No sé qué hablar. Ya eso está en mano de mi abogado. Sólo Dios sabrá qué hacer con esto, dijo en el despacho de la jueza de Instrucción del distrito judicial de Baoruco, licenciada María Lisette Pérez Gel.
Novas Medina utilizó para ultimar a su hijo una pistola nueve milímetros, y por sus disparos también resultaron heridos Arlin Calderón Féliz y Teófila Ramírez.
Ramírez, de 64 años, fue impactada en el tórax con orificio de entrada y salida, mientras que Calderón Feliz fue herido en la pierna derecha.
Medina Novas, que en voz baja se lamentaba por todo lo acontecido dejando esto en manos de Dios, admitió en las investigaciones policiales la comisión de los hechos.

