El príncipe Heredero Haakon de Noruega y la princesa Ingrid Alexandra asisten ayer a una vigilia en las afueras de la Catedral de Oslo por las víctimas de los ataques del viernes en esa capital y la isla Utoya. Un gran ataque en el centro de Oslo fue seguido por un tiroteo terrible en una isla se alojaban jóvenes en un retiro juvenil del partido socialdemócrata del primer ministro. Un noruego fundamentalista cristiano y anti-musulmán es sospechoso de ambos ataques.

