Parece una parodia muy propia de República Dominicana la petición de que un hospital sea declarado en estado de emergencia. Pero es que según la presidenta del Colegio Médico de la provincia Santo Domingo, Jacqueline Carrasco, la situación del materno infantil San Lorenzo de los Mina es tan precaria, que, tal cual paciente grave, es lo único que se puede hacer para devolverle la salud.
El centro no dispone siquiera de agua potable, los quirófanos están dañados y, de acuerdo con la gremialista, necesita hasta sábanas para las camas. Las necesidades para ofrecer un mejor servicio son otros quinientos.
Carrasco, que estaba acompañada del presidente del Colegio Médico Dominicano (CMD), Waldo Ariel Suero, citó que se necesitan máquinas de hemodiálisis, tomógrafo, equipos de sonografía y de fibrilación, entre otros.
Las condiciones de los hospitales públicos nunca han sido las mejores, pero tampoco se pueden utilizar coyunturas para exponer sus problemas.

