Con ansias de triunfar, superando nubarrones, el hoy coronel subdirector de información de la Policía Nacional, licenciado Pelagio Lorenzo Morillo, nacido en la gran Elías Piña, tierra de añoranzas, se traslada a la ciudad de Santo Domingo, ingresando en 1984 a la Escuela de Entrenamiento Policial de Hatillo, San Cristóbal, mi terruño infinito, como conscripto hasta escalar a base de méritos y sacrificios el alto rango que ostenta hoy con hidalguía y humildad.
Posteriormente, Morillo obtiene el título de licenciado en derecho de la Universidad Eugenio María de Hostos, en 1989, y se gradúa de licenciado en Comunicación Social en la Universidad Autónoma de Santo Domingo, en el año 2005.
Y así, inquieto pero apacible, inteligente, buceador de la historia, publica una interesante obra con el título Tras las huellas de la Policía Nacional Dominicana, que tuvo la gentileza en entregarnos, cual brillante e insistencia del espíritu.
En este importante libro, Morillo explica su intelecto con admirable destreza, ofreciendo detalles admirables de los 18 primeros jefes de la Policía Nacional, que han ocupado tan compleja dirección, alienta en cronogramas sinceros, expresando en su introducción la frase de Walter Lixman: Un periodista no tiene que decir la verdad todos los días, pero debería tratar de decir la mayor parte de la verdad día a día.
El prólogo de Tras de las huellas de la Policía Nacional lo escribe magistralmente el destacado intelectual Bienvenido Cuello, pincelada tras pincelada, y, en uno de sus párrafos, dice: Mediante la ciencia historia se logra reconstruir el pasado, para de esta manera descubrir las causas del presente y vislumbrar el futuro, y éste, a mi juicio, es el valor primordial del libro de Lorenzo Morillo, amigo entrañable, a quien admiramos por su dotes de honradez y espíritu de servicio al país y a la institución que lo alberga en sus brazos.
Estudioso y capaz, Morillo señala las palabras de Ezequiel Paz:nadie debe escribir como periodista, lo que no puede decir como caballero. Con una exégesis de amplios conocimientos de la institución del orden, en orden numérico puntualiza al primer jefe policial Miguel Ramón Hijo, y sucesivamente Francisco del Carmen Lluberes, Armando Cid Pumarol, Joaquín Cocco Hijo, Manuel Emilio Castillo, Ludovino Fernández, Feliz Hermida, Luis Arzeno Colón, Miguel A. Casado, Máximo R. Bonetti Burgos, Virgilio García Trujillo, César Augusto Oliva García, Manuel F. Rodríguez Reyes, Luis Homero Lajara Burgos, Federico Fiallo, David Antonio Hart Dottin, Ramón A. Soto Echavarría y Braulio Álvarez Sánchez.
La obra del coronel Morillo, debería ser conocida por todos los integrantes de la Policía Nacional y los amantes de la lectura. Como refería Rubén Darío: El libro Bendito Sea, pues con afán infinito vuela por el infinito, con alas de la idea.
Felicidades licenciado y coronel Morillo por su valiosa aportación a la bibliografía dominicana y a la entidad que pertenece.

