Opinión

Hugo Tolentino

Hugo Tolentino

Es más que probable que las nuevas generaciones de dominicanos hayan escuchado su nombre, pero me atrevo a afirmar que no saben que Hugo Tolentino Dipp encarna uno de los valores más dignos y sólidos del país.

Escritor de depurado y culto estilo, ha dedicado sus agudas inquietudes intelectuales y políticas en beneficio de nuestro país.

No es un historiador de mesa redonda, sino un consagrado estudioso de nuestros orígenes, costumbres, tradiciones y sucesos pasados.  

 En las filas conturbadas del Partido Revolucionario Dominicano, PRD, cuando más se necesita de don Hugo, dirigentes de nuevo cuño prefieren ignorar lo qué él ha hecho por ese partido y por el país. Esa camada generacionalmente alejada de don Hugo, debe saber que él es una referencia de honestidad en un medio dominado por un obsesivo afán de lucro, y que a lo largo de su existencia ha predicado con el ejemplo, pues nunca, ni antes ni ahora, ha permitido que las tentaciones dobleguen su probidad. 

 Comprendo el instinto natural de defensa de esos dirigentes jóvenes, pues hasta las bestias lo tienen; sin embargo, es reprochable que, en su empeño por alcanzar posiciones electivas, no le profesen el respeto de que es acreedor uno de los pocos símbolos de dignidad del quehacer político.

Y esa desaprensiva actitud motivada por el fallido intento de desplazar a don Hugo en la boleta perredeísta, no puede ser menos que censurada, porque al arremeter contra él, se agravia inmerecidamente a un recio historiador e intelectual cuya honradez personal y política se ha constituido en su mejor patrimonio, y por la cual no pocos dominicanos somos capaces de jugarnos la vida. 

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación