En su texto, ¿Quiénes Somos?, Samuel Huntington afirma que los debates en torno a la identidad nacional son una característica omnipresente de nuestro tiempo y entre las causas más generales de esa búsqueda cita la emergencia de una economía global, las comunicaciones y el transporte, los crecientes niveles migratorios, la expansión global de la democracia, y el final de la Guerra Fría y del comunismo soviético como sistema económico y político. Se da preferencia a las identidades subnacionales de carácter cultural y regional por encima de identidades nacionales más amplias.
Esta argumentación podría explicar el proceso de fragmentación que acompaña al proceso de la globalización Es la posibilidad de un territorio de insertarse en el proceso global sin la carga del resto del estado-nación.
En tiempos de lo que llaman las vacas gordas las identidades subnacionales parecían ser viables y los intentos no faltaron. España es un botón de la muestra.
A la muerte de Francisco Franco se suscribe la nueva Constitución española de 1978 en la que el Estado se organiza territorialmente, en municipios, en provincias y en las Comunidades Autónomas que gozan de autonomía para la gestión de sus respectivos intereses.
En ésta década pasada, en dos de esas Comunidades Autónomas, se comienza a considerar el cambio de sus estatutos. En Euskadi una Propuesta de Modificación del Estatuto de Autonomía es aprobada. Establece un nuevo modelo de relaciones con el Estado español basado en la libre asociación. ¿La fórmula de Puerto Rico como un Estado Libre Asociado?
En Cataluña en el 2006 es aprobado el nuevo Estatuto de Autonomía: El Parlamento de Cataluña, recogiendo el sentimiento y la voluntad de la ciudadanía de Cataluña, ha definido de forma ampliamente mayoritaria a Cataluña como nación. ¿Cataluña estado- nación?
Pero, y como dicen los dominicanos, el pelo del sancocho nunca falta.
En la actualidad ha llegado el tiempo de las vacas flacas y el debate territorial hace su entrada triunfal en medio de la crisis de la deuda soberana que resulta ser la deuda de España. En palabras de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre: «El Estado autonómico se crea para tratar de integrar mejor a Cataluña y País Vasco, en cambio ese objetivo no se ha conseguido y se ha convertido en un modelo económicamente insostenible en tiempos de crisis. Al parecer los dirigentes regionales, políticos y al decir de los dominicanos, las botellas (clientelismo) están asustados con el debate territorial. Asunto de seguir en la mamandurria.

