Lo dije y lo repito sin importarme las consecuencias personales: La República Dominicana es territorio libre de América para el narcotráfico, el crimen, el contrabando y la corrupción. Los sicarios actúan desafiantes sin temor a las autoridades que generalmente son sus cómplices. Los asesinos matan sin contemplación y sin temor. Matan en presencia de familiares y amigos. Saben que la Justicia no los alcanzará jamás.
Hace muchos años, el profesor Juan Bosch dijo que la vida en nuestro país valía menos que un cigarrillo Crema. (Era el nombre del tabaco, negro y sin filtro, que consumía el líder, primero del PRD y luego del PLD). Hoy podemos decir lo mismo. Los escándalos de violencia o de corrupción abren investigaciones que, dependiendo de los involucrados, llegan al final o se detienen bruscamente.
Me explico: Si los responsables de los crímenes tienen vinculaciones con el poder, no llegaran al final. Se quedan en el limbo.
El caso de los hermanos Benítez habla por sí solo. El escándalo de los pasaportes visados de regidores terminó cuando las investigaciones llegaron a la Cancillería. Este es el gobierno de los escándalos.
Nunca como ahora tantos funcionarios civiles y militares habían perdido su visa de Estados Unidos por lavado de activos y narcotráfico. El Departamento de Estado de Estados Unidos ha elaborado un informe que mete miedo. Pero juega a la política. Espera el momento para pedir en extradición a ciertos poderosos, que son muchos.
¿Cuántos funcionarios han sido cancelados y sometidos? ¡Ninguno! Los sicarios son policías o militares al servicio del bajo mundo.
Cuando Hugo Tolentido Dipp dijo que el país se había convertido en un Narco-Estado, sabía lo que estaba diciendo. Mucho antes, el ex presidente Hipólito Mejía dijo que el narcotráfico estaba entre los pies del presidente Leonel Fernández. Entonces nadie le prestó la debida atención.
Los primeros que deben ser investigados antes la ola de crímenes y delitos que azotan al país, son los investigadores.
El caso del capo Figuereo Agosto no llegará a su fin. Los responsables, los de arriba, los que aparecen en el vídeo lascivo y concupiscente, los socios de Agosto, no serán señalados o llevados a una justicia que. por demás, también está muy comprometida con el crimen y el delito.
En otras palabras: ¡Esta vaina se jodió!

