Un indigente de 67 años, que falleció este jueves de un infarto, fue velado en una calle del ensanche La Fe, debido a que no tenía parientes que se hicieran cargo de su sepelio.
Julio Ernesto Alvarez (alias Julito) fue velado en la acera de la esquina de las calles Paraguay con Juan Alejandro Ibarra, del ensanche La Fe, al lado de una banca de rifa de lotería, donde deambuló por más de 30 años.
Ramón Cruz Morel, presidente de la junta de vecinos del ensanche La Fe, dijo que Julito vivió durante muchos años en las instalaciones del hipódromo Perla Antillana.
Agregó que cuando el hipódromo fue demolido para dar paso a la Plaza de la Salud, Julito se quedó viviendo en una de las calles del sector, donde la gente le daba de comer.
Informó que ayer Julito murió de un infarto en cuando estaba en la calle sin que nadie pudiera ayudarlo.
Cruz Morel explicó que el hombre no tenía esposa ni hijos, ni otros familiares, por lo que la junta de vecinos decidió hacerse responsable de su sepelio, que se llevó a cabo en el cementerio Cristo Redentor.

