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El concepto de posición social suele describirse como estructura social. Una posición, conocida a menudo como status social, viene definida por un conjunto de derechos y deberes; estas expectativas son normas sociales o pautas de conducta, basadas en último término en valores morales que deben ser respetadas.
En los casos de una relación pendular (encuentros y desencuentros) en la pareja afectada, podemos encontrar trastornos neuróticos o de personalidad; y mucho menos frecuentes de carácter psicótico.
La personalidad inadecuada, histérica, pasivo-dependiente, obsesiva, paranoide, entre otras, puede ser la base fundamental del conflicto en la pareja, que duda de la fidelidad en una o en otra dirección.
También se pueden observar celos en alteraciones psicóticas, en algunos momentos de la esquizofrenia paranoide, en el trastorno bipolar, en la celopatía alcohólica, sólo para citar casos relevantes.
Los celos en la pareja van acompañados por inseguridad, miedo a la soledad, tristeza, ansiedad, hostilidad, violencia… que puede llegar al homicidio y/o suicidio, convirtiéndose en tragedias dolorosas.
Si los celos son el resultado de desajustes emocionales, de uno o de ambos miembros de la pareja, se abre la posibilidad de que con la ayuda de un buen psicoterapeuta, puedan resolver el “mal entendido”.
Tras la intervención del profesional de la conducta, se lograría el reinicio de unas relaciones más armónicas en las cuales reine la confianza, el amor, el fortalecimiento emocional de las partes y de la familia.
Cuando el amor es el gran ausente, lo recomendable es la separación definitiva y adulta; lo inadecuado e inmaduro es pretender una relación mediante el recurso del engaño y persecución permanente.

