La Sociedad Mundial para la Protección Animal presentó anoche en la Academia de Ciencias, investigación realizada en los delfinarios de República Dominicana Los delfines utilizados para divertir mediante números de circo a turistas locales e internacionales y en cuyas conclusiones se solicita termine el sufrimiento y el estrés que implican a estos cetáceos, considerados como las especies marinas más inteligentes. El informe de Waspa, titulado Reporte sobre Delfines Cautivos en México y República Dominicana, realizado por la antropóloga mexicana Yolanda Alaniz, asesora del Congreso de su país en protección de la vida marina y medio ambiente, plantea se prohìba legalmente la explotación comercial de los delfines tanto en estanques de concreto como encierros marinos.
El informe indica que en República Dominicana no se practican todavía dos modalidades utilizadas en México: la terapia asistida con delfines y otra la de giras circenses por diferentes puntos del país y que implican el traslado por carretera de los delfines en unas cajas con agua, tipo ataúdes.
Las organizaciones anfitrionas de la Sociedad Mundial de la Protección Animal para la presentación del informe,son la Academia de las Ciencias de la República Dominicana(en cuyo auditorio se presentò el informe anoche), la Fundación Dominicana de Estudios Marinos de República Dominicana (FUNDEMAR), y la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), las cuales tienen una trayectoria en el trabajo por la conservación del ambiente y sus recursos naturales y en particular , y han realizado diversas labores a favor de la libertad y el bienestar de los delfines cautivos. Este estudio describe la situación de los delfinarios en estos dos países, así como los actos de crueldad que sufren los delfines en cautiverio y sus consecuencias. Se estudiaron en total 24 delfinarios «in situ» en ambos países.
Ver estos encierros, que representan una verdadera crueldad para estos animales tan inteligentes y con una vida social compleja, nos impulsó a conocer las consecuencias que el cautiverio tiene para los delfines y sus poblaciones comentó la doctora Alaniz.
La autora del trabajo recomienda que se refuercen las medidas legales para prohibir definitivamente los delfinarios que implican encierros o cautiverios.
Expositores locales
La doctora Idelissa Bonelly de Calventy, al presentar el documento, dijo que se debe poner fin a la industria del cautiverio. Sostuvo que la investigación es muy completa y que constituye una herramienta para defender los delfines, a los que definió como los seres más inteligentes del mar.
Bonelly de Calventy sostiene que la mejor forma de disfrutar de los delfines es en libertad, como se observa ballenas y otras especies.
Marcela Vargas, Gerente de Campanas de Waspa, sostiene que Desde hace varios años WSPA ha apoyado iniciativas para entender los problemas de los delfines en cautiverio. El reporte elaborado por la Dra. Alaniz brinda un panorama completo del nivel de crueldad que sufren estos animales en México y República Dominicana.
Eleuterio Martínez, vice-ministro de Medio Ambiente, tambien saludó el reporte e hizo una relación de la lucha en el país contra la explotación comercial de los delfines en cautiverio.
La WASPA
La Sociedad Mundial para la Protección Animal (World Society for the Protection of Animals-WSPA) es la red más grande del mundo.Agrupa a 1,000 sociedades miembros en 153 países y una gran comunidad de personas que desde diversas naciones trabajan por el bienestar de los animales. La entidad es consultora en Naciones Unidas (UN) y el Consejo Europeo. animal sea de trascendencia y la crueldad hacia los animales acabe. Su página es www.wspa.org y su contacto es Marco Calvo, Gerente de Comunicación de WSPA electrónico mcalvo@wspala.org.
Terapia Asistida
La antropóloga Yolanda Alaniz, autora del informe, advierte que está por llegar al país la modalidad de terapia asistida en que se utiliza al delfín como terapeuta de niños con situaciones especiales de salud y embarazadas. Dice que esas prácticas, que existen en México, exponen a los seres humanos a sufrir enfermedades transmisibles de los delfines y constituyen una doble explotación de los dueños de los delfinarios al abusar del animal y de los pacientes.

