El Banco Central ofreció ayer un positivo informe sobre el desempeño de la economía dominicana en 2018, al señalar que el Producto Interno Bruto (PIB) crecerá este año 7% y la generación de divisas será de unos 30 mil millones de dólares.
La industria de la construcción ha sido (10.6%), la locomotora principal en el crecimiento del PIB a través de proyectos inmobiliarios de viviendas desarrollados por la iniciativa privada, así como los sectores comunicaciones (11%), zonas francas (9.1%).
Se define como un logro significativo el crecimiento de un 7% del PIB, con niveles de inflación de 1.3%, por debajo de la meta fijada por las autoridades monetarias, cuyas reservas internacionales brutas alcanzaron los US$7,173 millones, equivalentes a 4.1 de importaciones.
Ese crecimiento se sustenta también en el incremento de los ingresos por turismo, exportaciones, remesas, inversión extranjera directa y servicios, lo que indica que en 2018, la economía tuvo un sector externo favorable, incluido la reducción en los precios del petróleo durante el último trimestre.
A pesar de que las importaciones totales crecieron en un 14.9%, se redujo el déficit de cuenta corriente de la Balanza de Pagos, hasta ubicarse en US$1,136 millones, claro indicador de que la economía local crece impulsada por elevados ingresos de divisas y expansión del consumo.
El gobernador del Banco Central, Héctor Valdez Albizu, ha vuelto a clamar en el desierto al reclamar un aumento de salarios, en especial para empleados y trabajadores situados en el segmento más bajo de la población, donde no llega el elevado crecimiento del PIB.
Aunque en ese informe se señala que la tasa de desocupación abierta (desempleados que están buscando activamente trabajo) es de 5.6%, se considera todavía moderada o insuficiente la cifra de 160 mil nuevos empleos generados por la economía en 2018.
El informe del Banco Central será objeto de extendidos debates por economistas, políticos, empresarios y académicos, pero es de justicia adelantar que las cifras ofrecidas son altamente positivas, especialmente porque el crecimiento alcanzado ha sido el mayor de América Latina.

