Reclamo un gobierno sabio y ético
“Quizás el arte de gobernar sea precisamente eso: el arte de saber valorar al pueblo y esforzarse por alentar y cumplir sus sueños.” Blanca Cotta
El profesor austríaco Peter F. Drucker, sumó los valores éticos de un líder a su eficiencia como gestor del desarrollo social sostenible.
Platón sostenía que para gobernar se debe tener sabiduría y razonamiento; de esta manera podría lograrse una sociedad justa.
Sócrates defendía que los gobernantes de los estados deberían tener un alma buena, bella y justa, con seguridad a la virtud y ejerciendo un legado con total efectividad y eficiencia contrario a aquellos que desde el poder o desde el gobierno buscaban conseguir posición social y política, que casi siempre lo lograban con engaños.
Según Rousseau, la voluntad popular es el único fundamento de la organización política y para que el contrato social que plantea pueda ser cumplido cabalmente debe volverse a la ciudad-estado, el pueblo debe gobernarse por sí mismo y directamente, y esto sólo puede ser logrado a través de sociedades pequeñas, donde los gobernantes y gobernados puedan tener una socialización estrecha, personal y puedan conocer.
Para Hobbes, gobernar es el arte de lograr la paz, la seguridad y la estabilidad, cohesionados en un conjunto social.
Para Montesquieu, el principio de la democracia es la virtud política que se debe basar en el amor a las leyes que contiene toda constitución democrática y debe llegar consigo la preferencia constante de lo público por sobre el interés privado.
John Locke refuerza la ley divina, “pienso que no hay nadie tan irracional que niegue que Dios ha dado una regla por la que los hombres habían de gobernarse a sí mismos (…) Éste es el único criterio verdadero de rectitud ética”.
Immanuel Kant expresa “la educación es el desarrollo en el hombre de toda la perfección de que la naturaleza es capaz.” Solo a través de la educación se adquiere la virtud y el deseo para ser un buen ciudadano y formar seres capaces de gobernar a los demás y así mismos.
Willbur Jiménez Castro, define la administración como: “una ciencia compuesta de principios éticos, técnicas y prácticas, cuya aplicación a conjuntos humanos permite establecer sistemas racionales de esfuerzos cooperativos, a través de los cuales se pueden alcanzar propósitos comunes que individualmente no se pueden lograr ”.
Gobernar es pues, administrar bien la cosa pública, impartir justicia y practicar la equidad con ética. Esto, a su vez, requiere de dividir las funciones sociales en forma ordenada, de modo que algunos miembros produzcan alimentos, otros vestidos y otros den servicios.
El liderazgo de los gobernantes debe sobreponerse a todo, usando el poder única y exclusivamente para servir, sin desvío a ninguna otra acción que pueda ser contraria a los intereses y el bienestar de la colectividad.
Todo gobernante debe basar su mando y autoridad en el respeto de los derechos humanos, destacando la honestidad y transparencia de sus acciones.
“El ideal de todo gran gobernante se formó pensando en los demás.” anónimo
Dios bendiga siempre al pueblo dominicano. Todo por la Patria.

