Participación ciudadana
“No hay inversión más rentable que la del conocimiento”. Benjamín Franklin.
La participación ciudadana es la única vía para lograr el cambio a una verdadera democracia con un desarrollo sostenible, sustentable, humano, basado en el estado de derechos y libertades.
Los movimientos contra de la cementara en Los Haitises, en contra de la Barrick Gold, a favor del 4% para la educación, en contra de la explotación de Loma Miranda, la Marcha Verde en contra de la corrupción y la impunidad son los mejores ejemplos de participación ciudadana y de que podemos indignarnos sin violencia y civilizadamente a favor del bien común, de garantizar nuestros más importantes derechos, resaltando que en este momento histórico no hay otra mayor prioridad que la educación digna y con calidad, docentes probos, calificados, fiscalización y ejecución eficiente de los recursos como única vía para tener el conocimiento que nos permite alcanzar nuestros objetivos de nación y la oportunidad para el cambio verdadero.
Nunca entenderé cómo personas estudiadas y con conocimiento de causas empeñan sus criterios a un momento de disfrute del paternalismo, ignorando el daño colectivo y matando las esperanzas o creando falsas.
Por lo que se hace imperativo un llamado de atención para que redefinan, despierten o deshipnoticen y no sigan participando unidos al mal: A la mayoría de los intelectuales junto a los principales representantes y más relevantes de los demás poderes fácticos que han hipotecado sus acciones, ideas, pensamientos y plumas al sistema podrido y fracasado que nos ha dirigido y administrado como Estado, como pueblo. Contrario a lo que manda la administradora pública y el buen gobernar.
Cuando conoces tus derechos y participas activamente en los temas de interés público estarás consciente de que el Estado recibe sus ingresos no para dilapidarlos y robarlos sino para devolverlos, en servicios básicos como: educación, salud, seguridad ciudadana, justicia, oportunidad de empleo o desarrollar los talentos, garantías de derechos, libertades, medio ambiente sano, agua potable, energía eléctrica, transporte, viabilización del tránsito, alimentos asequibles para todos, seguridad social en general y otros.
Particularmente para mí una opinión o participación consciente y sensibilizadora de cada ciudadano representa dignidad, conciencia, futuro, esperanza, fe, desarrollo, cambio, oportunidad, democracia, justicia, respeto, confianza, civismo, responsabilidad, patriotismo, ética, moral, transparencia, participación, una vida, todos los millones del mundo, honestamente una acción ciudadana no tiene precio.
Estamos en la primera fase de un sistema de gobierno democrático, es una fase que nos obliga a reforzar, ensanchar y hacer crecer las formas de la participación, donde el pueblo es quien toma todas las decisiones. Solo así nuestros modelos institucionales avanzarán y evolucionarán para lograr organizar la estabilidad y el equilibrio institucional.
La participación en el siglo XXI, es un asunto en donde la sociedad y todos los ciudadanos, deben ser recurrentes, especialmente en la construcción de un futuro mejor.
En un país como el nuestro, debe ser un imperativo el desarrollo democrático, con apuesta por la transparencia y por la sensibilidad de la mayor parte de su liderazgo por el fortalecimiento institucional, para así alcanzar los sueños en igualdad de oportunidades para todos sin exclusión ni privilegios.
Dios bendiga siempre al pueblo dominicano. Todo por la patria.

