A propósito del mes de la Patria: De héroes, de los hechos y sus fechas
El progreso no consiste en aniquilar hoy el ayer, sino, al revés, en conservar aquella esencia del ayer que tuvo la virtud de crear ese hoy mejor. José Ortega y Gasset.
La historia de la sociedad dominicana al igual que en otras sociedades, guarda consigo grandes acontecimientos sucedidos en diferentes fechas, liderados por valientes, visionarios e imprescindibles personajes, hombres y mujeres, a los que debemos la conformación de nuestro Estado libre, soberano e independiente.
Ahora bien, no caben dudas de que nuestros historiadores, escribidores y estudiosos en general de la historia de la sociedad dominicana, salvo que una u otra diferencia, coinciden en señalar los hechos, los protagonistas y las fechas trascendentales en la conformación de nuestra República Dominicana.
De lo que se trata es, de llamar la atención en el sentido de que para nosotros es preocupante la situación que con frecuencia en el país se utilizan fechas y acontecimientos memorables de nuestra historia para designar provincias, municipios, parajes, avenidas, calles, parques, monumentos, y demás, ejemplos: provincia Independencia, parque Independencia, avenidas 16 de Agosto, 27 de febrero, Centro de los Héroes.
Estas expresiones seguirán siendo siempre válidas y aunque la costumbre y el lenguaje simbolizan con la mención de uno el todo, en el fondo están también incompletas a falta de algo esencial, solas suenan como un apodo, que si bien son palabras de cariño no representan el nombre propio con validez jurídica, no tiene validez legal.
En fin, lo que queremos destacar es el hecho de que toda hazaña no sucede por sí sola y nos referimos a lo siguiente: en vez de denominar por una fecha o un hecho en sí, decirlo de la siguiente manera: parque Héroes de la Independencia, Héroes del 27 Febrero o Héroes de la Gesta del 27 de Febrero, pues los comodines del lenguaje no deben estar por encima de la naturaleza y la esencia de las cosas.
El protocolo exige el uso de formalismos y títulos como: Su Excelencia Reverendísima, Fulano de Tal. Sin embargo a nuestros héroes y patriotas y sus grandes hazañas no les guardamos el mismo respeto, dogma, solemnidad. Consideramos que se merecen más que nadie un protocolo, un formalismo tal como: Insignes, Magnánimos, Patriotas, Héroes, etc.
Por otra parte, son innumerables las mujeres y hombres destacados, llenos de gloria que están en el olvido y que son parte importante de nuestra historia. Por todo ello es relevante legislar o regular de alguna forma para que todos nuestro héroes y personalidades destacadas por cosas positivas de nuestra historia sean recordados e inmortalizados a través de nombrar un lugar en su memoria. Cabe recordar que hay tantos lugares con nombres insignificantes, que bien valdría la pena aprovecharlos en memoria de los grandes dominicanos.
Debemos fortalecer y promover la conciencia ciudadana, el compromiso social, la sensibilidad patriótica, el bien común en tiempos en que existen tantas frustraciones, individualismo, pérdida de valores éticos y morales.
Además las ideologías y doctrinas sociales deben ser parte de la cultura que nos identifica, y quiénes más para idealizarnos, simbolizarnos e identificarnos que nuestros forjadores.

