LONDRES. (BBC Mundo). En agosto 10 y 14 de 2010, Julian Assange tuvo relaciones sexuales con dos mujeres que conoció en un seminario sobre periodismo y guerra en Estocolmo, Suecia.
El día 17, la justicia sueca ordenó a la policía que arrestara a Assange por cargos de violación y abuso sexual, después de que las dos mujeres reportaron que las relaciones sexuales pasaron de consensuales a no consensuales.
El australiano fue detenido por las autoridades británicas en Londres el 7 de diciembre después de la «euroorden» emitida, vía Interpol, por las autoridades suecas.
El australiano estuvo en libertad condicional hasta que, hace dos meses, la corte británica ordenó su extradición a Suecia.
Este jueves el gobierno de Ecuador le concedió a Assange su solicitud de asilo diplomático con el argumento de que puede ser víctima de una persecución política que podría terminar con su eventual extradición a Estados Unidos, donde es acusado de espionaje.
Pero, ¿cómo es el sistema sueco y qué piensan quienes están detrás del caso que llevó a Assange a aislarse en la embajada ecuatoriana?
Claes Borgstrom, abogado de las acusadoras desde que empezó el caso hace dos años, le dijo a la BBC que, en esta controversia, nadie está hablando de las dos mujeres que según él fueron asaltadas por Assange.
Se trata, dijo, «de una investigación criminal normal del sistema judicial sueco que no tiene que ver con el Estado ni el gobierno suecos».
Las dos mujeres están decepcionadas, dijo. «Han sido tratadas como si fueran conspiradoras».
«A ellas les gusta WikiLeaks y admiran a Julian Assange. Pero saben que el caso político no tiene nada que ver con el abuso sexual».
Ante la pregunta de si Assange podría ser juzgado en Londres en caso de que Ecuador lo permita, como se ha sugerido, Borgstrom argumentó que las acusaciones fueron hechas en Suecia y trasladar todo un sistema y a las dos testigos sería muy difícil.
Suecia tiene una de las leyes más rigurosas en relación al crimen sexual. Los abogados suelen bromear con que los hombres deben pedir permiso escrito antes de tener sexo.
En otra entrevista con la BBC en 2010, Borgstrom dijo que, para ser acusado de abuso sexual en Suecia, no necesariamente tiene que haber violencia.
«Eso es lo que la gente suele pensar, pero en la práctica si uno fuerza a alguien a tener sexo sin su consentimiento no se necesita usar violencia del todo. El que comete el crimen puede estarse aprovechando de una difícil situación de la mujer en cuestión».

