BOGOTA, (AFP).- La colombo-francesa Ingrid Betancourt, ex rehén de la guerrilla FARC, llegó ayer a Bogotá en su primera visita a Colombia desde que se fuera tras ser liberada en julio, y desde donde iniciará una gira latinoamericana.
Betancourt, acompañada por su madre Yolanda Pulecio, llegó procedente de París en un vuelo comercial que aterrizó hacia las 16H15 locales (21H15 GMT), en el aeropuerto internacional El Dorado de Bogotá, donde se declaró «muy feliz de estar aquí».
La ex rehén se reunirá con el presidente colombiano Alvaro Uribe, en un encuentro que se cumplirá a puerta cerrada en el aeropuerto militar de CATAM, contiguo a El Dorado.
En la noche tiene previsto ofrecer una conferencia de prensa en la sede de la embajada francesa, ubicada al norte de Bogotá.
Una fuente diplomática dijo a la AFP en Bogotá que la estadía de Betancourt será breve, dado que ha dicho muchas veces que teme por su seguridad en Colombia, afirmando haber recibido amenazas contra su vida por parte de FARC.
Rescatada por el Ejército colombiano el 2 de julio luego de seis años de cautiverio en la selva, Betancourt viajó al día siguiente a París, donde fue recibida por el presidente francés Nicolas Sarkozy.
Junto a Betancourt también fueron rescatados los estadounidenses Thomas Howes, Marc Gonsalves y Keith Stansell y 11 militares y policías, algunos con 10 años de secuestro.
El regreso de Betancourt se produce 24 horas después de las marchas que los colombianos realizaron en todo el país para reclamar la liberación de los restantes compañeros de cautiverio de ella.
Betancourt, quien al ser secuestrada por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) realizaba campaña política para la presidencia de Colombia por el partido verde Oxígeno, anunció que no volverá a la política por petición de sus dos hijos, pero que continuará luchando por los otros rehenes.
Las FARC mantienen en su poder a 2 políticos y 26 policías y militares que propone canjear por unos 500 guerrilleros presos, incluidos tres en Estados Unidos.
La visita de Betancourt a su país natal es la primera etapa de «una gira por América Latina» en el marco de la creación de su futura fundación consagrada a los derechos humanos, indicó en París una fuente de su entorno, sin dar más detalles.
La ex rehén encabezó el viernes en Madrid una pequeña manifestación por la libertad de sus compañeros que quedaron en la selva en manos de las FARC, y en general, por los más de 2.800 secuestrados que hay en Colombia.
El viernes miles de colombianos también salieron a las calles a expresarse por esa misma petición, aunque la convocatoria no alcanzó a la de la pasada marcha ciudadana del 20 de julio.
La baja participación de los colombianos fue atribuida entre otras razones al sentimiento de malestar de muchos de ellos por la actitud de Betancourt de haberse ido del país enseguida de ser rescatada.
«Nos duele inmensamente sus 6 años de secuestro, pero está usando el tema como plataforma política», declaró Oscar Morales, creador del movimiento ‘Un millón de voces contra las FARC’, al diario El Tiempo de Bogotá.

