Por Laura Bonilla
VIENA, (AFP). – Los ministros de la OPEP insistían ayer en la necesidad de cumplir al 100% con los recortes de la producción de petróleo decididos a fines de 2008, en la víspera de una reunión del cartel en Viena que podría ir un poco más lejos y anunciar un modesto cierre de los grifos.
El cartel desea forzar un alza de los precios, que rondan los 45 dólares el barril y han caído unos 100 dólares desde julio, pero debe cuidarse de no deprimir todavía más la demanda en momentos en que la recesión económica golpea de lleno a los principales consumidores mundiales de crudo.
El cartel decidió en diciembre en Orán (Argelia) recortar su oferta en 4,2 millones de barriles diarios (b/d) en relación a sus niveles de septiembre, a un total de 24,84 millones de b/d.
La mayor parte de esta reducción (1,6 millones de b/d) ha recaído en Arabia Saudita, y en total el cartel ha cumplido en un 80% con lo prometido. Para alcanzar el 100%, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) aún debe retirar del mercado unos 800.000 b/d.
«Nos gustaría que el cumplimiento (de las cuotas oficiales) sea tan elevado como sea posible; ahora está por encima de 80%, puede ser mejor», aseguró el sábado el poderoso ministro de Petróleo saudita, Alí al Naimi, al llegar a Viena.
«¿Está el mercado equilibrado entre la oferta y la demanda? No todavía», indicó. Pero los inventarios petroleros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) «están bajando», añadió.
El ministro de Energía de Qatar, Abdulá al Attiyah, también aseguró que la OPEP debe cumplir con los recortes previos antes de proceder a un nuevo ajuste.
«No voy a proponer ningún nuevo recorte antes de que hayamos comprobado primero el cumplimiento total. Aunque es de 80%, eso significa que aún hay 800.000 barriles que quedan» por recortar, sostuvo.
Argelia es el único de los 12 miembros de la OPEP que defendió explícitamente un nuevo recorte de la oferta petrolera.
Consultado sobre si prefiere que el cartel reclame un mayor respeto de los recortes previos o decida un nuevo cierre de los grifos, el ministro de Energía argelino, Chakib Jelil, contestó: «Los dos».
Irak también se mostró a favor de un recorte, pero su opinión tiene menos peso porque no está sometido al sistema de cuotas de la OPEP.
«La OPEP produce más petróleo de lo que el mercado puede absorber. No hay consumidores para los niveles actuales de producción», estimó el ministro iraquí de Petróleo, Hussein Chahristani.
Sin embargo, esta vez los miembros más radicales en cuanto a precios, Irán y Venezuela, que necesitan desesperadamente más ingresos para financiar sus presupuestos, no han pedido explícitamente un nuevo recorte, aunque lo han sugerido al estimar que el mercado está sobreabastecido.
La OPEP ha recortado su oferta petrolera en sus últimas tres reuniones, y desde comienzos del año ha logrado frenar el derrumbe de los precios, que llegaron a caer hasta los 32,40 dólares el barril en diciembre.
Un argumento para drenar el crudo sobrante del mercado es la caída de la demanda generado por la crisis económica. La OPEP y la Agencia Internacional de Energía (AIE), que representa los intereses de los países consumidores, revisaron el viernes a la baja sus pronósticos sobre la demanda y ahora estiman una contracción de un millón y 1,2 millones de b/d en 2009, respectivamente.
Los prudentes comentarios sobre el desenlace de la reunión puede indicar que los sauditas quieren más respeto de las cuotas por parte de otros miembros antes de ir más lejos. Pero también puede ser sólo una estrategia para sorprender a los mercados y tratar de disparar los precios.
«La OPEP ha estado enviando señales múltiples y contradictorias durante la semana para probar la reacción del mercado, y la respuesta parece ser bastante clara: un recorte y trataremos de derrumbar la resistencia de los 50 dólares, sin recorte estaremos entre los 40-50 dólares», indicó Olivier Jakob, de la consultora Petromatrix.

