Santo Domingo.– El Instituto Duartiano calificó como “atrevida y descarada” la posición asumida por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) frente a las medidas migratorias implementadas por la República Dominicana, al considerar que constituyen una intromisión directa en los asuntos internos del país y una amenaza a su soberanía nacional.
Durante un encuentro celebrado en su sede de la Ciudad Colonial, el presidente de la entidad patriótica, Wilson Gómez Ramírez, advirtió que la actuación del organismo interamericano busca imponer un marco jurídico que desconoce el derecho soberano del Estado dominicano a regular su territorio, controlar la inmigración irregular y proteger sus servicios públicos.
Gómez Ramírez sostuvo que la postura de la CIDH confirma las advertencias de diversos sectores sobre los riesgos de reincorporar al país al ámbito competencial de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, al afirmar que estas instancias han actuado reiteradamente en contra de los intereses nacionales.
Según explicó, el organismo intenta frenar acciones como el reforzamiento de la frontera, el aumento de las deportaciones, el impedimento del ingreso de inmigrantes ilegales y la aplicación del protocolo hospitalario ante la alta demanda de extranjeros en centros públicos de salud.
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“La CIDH falta a la verdad”, afirma el Instituto Duartiano
La entidad patriótica acusó a la CIDH de distorsionar la realidad, al señalar que los inmigrantes indocumentados sí reciben atención médica gratuita en la República Dominicana, una práctica que, subrayó, no se reproduce en muchos países de la región.
Asimismo, denunció que los informes del organismo se nutren de informaciones no verificadas, suministradas por algunas organizaciones de la sociedad civil, que, según afirmó, buscan justificar servicios financiados desde el exterior.
Llamado a una respuesta más firme del Estado
El presidente del Instituto Duartiano expresó su respaldo a la posición del Ministerio de Relaciones Exteriores, que rechazó la pretensión de aplicar de manera general el principio de no devolución a migrantes ilegales o indocumentados. No obstante, consideró que la respuesta del Estado dominicano debe ser más dura, enérgica y categórica.
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En ese sentido, descartó cualquier posibilidad de retornar a la tutela de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, al entender que ello pondría en riesgo la integridad territorial y la autodeterminación del país.
Defensa constitucional y advertencia internacional
Gómez Ramírez recordó que el artículo 3 de la Constitución consagra la soberanía como inviolable y prohíbe toda forma de intervención directa o indirecta en los asuntos internos de la nación, señalando que el principio de no intervención es una norma invariable de la política exterior dominicana.
También alertó sobre lo que consideró un hostigamiento constante contra la República Dominicana y un intento de trasladarle el peso de la crisis haitiana, sin reconocer el rol solidario que históricamente ha asumido el país.
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Exigen mayor rigor migratorio y acción internacional en Haití
Durante el encuentro, el Instituto Duartiano reiteró su preocupación por el agravamiento de la crisis en Haití y criticó la pasividad de la comunidad internacional, a la que instó a asumir un rol activo en la pacificación, documentación civil y fortalecimiento institucional del país vecino.
Finalmente, reclamó mantener con todo vigor las políticas migratorias y retomar el compromiso de repatriar 10 mil inmigrantes irregulares por semana, además de reforzar la región fronteriza y aplicar sanciones severas contra el tráfico humano.

