El programa se desarrollará a través de Progresando con Solidaridad
domingo berigüete
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El programa Progresando con Solidaridad avanza en un proyecto tendente a instruir a las comunidades sobre el manejo y reciclaje de la basura, un problema que cada día es más acuciante en todo el país, especialmente en el Distrito Nacional y los municipios de Santo Domingo.
Además de la incapacidad de los cabildos para dar respuesta a la recogida de la basura, la falta de conciencia sobre el manejo de los desechos sólidos también constituye otro problema que se espera sea mitigado con la iniciativa de la vicepresidenta de la República, Margarita Cedeño de Fernández, que involucra a miles de jóvenes del citado programa, y que además de generar empleos contribuirá con la preservación del medio ambiente.
El programa se desarrolla en coordinación con el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales. En la primera etapa el personal de campo de Progresando con Solidaridad identificará en sus comunidades a los recicladores informales o buzos, y aquellos beneficiarios de dicho plan social que deseen entrenarse en esa tarea comunitaria.
Tras la capacitación, los miembros de los hogares beneficiarios serán orientados sobre cómo deben clasificar los residuos para entregarlos a los buzos.
La primera de las charlas de concienciación, realizada en el auditorio La Trinitaria de la Biblioteca Infantil y Juvenil República Dominicana, estuvo a cargo de la experta peruana en manejo de residuos Albina Ruiz y del asesor del Ministerio de Medio Ambiente en materia de Residuos Sólidos, Domingo Contreras.
Contreras destacó que esta labor también contribuirá con el medio ambiente y la salud, ya que se eliminarán residuos que pueden ser focos de enfermedades.
En el 2010, el tercer sector de exportación del país fueron los residuos sólidos, actividad que genera anualmente más de 240 millones de dólares. En el país el 51 por ciento de los residuos que se generan son orgánicos, el 16% cartones, el 13% plásticos, el 6% vidrios y el tres por ciento metales, lo que significa que el 38% de lo que consideramos basura puede volver a utilizarse.
