SANTIAGO.- Un obrero que fue sorprendido mientras sustraía candados que protegían bóvedas en el cementerio Cristo Está vivo, de El Ingenio Arriba, estuvo a punto de ser linchado este domingo, al ser sorprendido en el hecho.
Aury González Carela, de 28 años, se libró de la muerte gracias a la intervención de empleados del campo santo, y otros visitantes, quienes lograron convencer al grupo que lo golpeaba de entregarlo a la Policía.
González Carela, de 28 años, fue sorprendido cuando profanaba la sexta bóveda, ocupándosele seis candados, un cuchillo de aproximadamente 10 pulgadas y una barra de hierro, con cuyos instrumentos aparentemente violentaba los protectores de las tumbas.
El detenido, que será puesto a disposición de la justicia, fue agredido por moradores del lugar que le causaron laceraciones múltiples y trauma en la cabeza, según diagnostico del hospital periférico doctor Rafael Castro, que funciona en Cienfuegos
